Travis Birds y Enrique Bunbury presentan “Todo o Nada”, una colaboración sobre avanzar hacia lo desconocido y abrir una nueva etapa creativa...

Travis Birds y Enrique Bunbury presentan “Todo o Nada”, una colaboración sobre avanzar hacia lo desconocido y abrir una nueva etapa creativa.



La cantautora madrileña convierte una colaboración soñada en una declaración de intenciones que despide una etapa de su carrera y abre el camino hacia un universo musical completamente nuevo.

Artistas: Travis Birds y Enrique Bunbury
Sencillo: Todo o Nada
Lanzamiento: 2026
Producción: Cabra
Origen de la colaboración: España / Estados Unidos
Formato: Sencillo independiente
Próximo proyecto: Nuevo álbum de Travis Birds
Disponibilidad: Plataformas digitales


Travis Birds y Bunbury presentan “Todo o Nada”: elegir el camino propio aunque todavía no conozcas el destino

A veces el camino comienza precisamente en el momento en que aceptamos que no existe ninguna garantía. Cuando avanzar significa abandonar una etapa conocida sin tener todavía una imagen completa del lugar hacia el que nos dirigimos.


Desde esa tensión nace Todo o Nada, la colaboración entre Travis Birds y Enrique Bunbury.


La canción funciona como un punto de encuentro entre dos voces profundamente reconocibles, pero también como una frontera dentro de la trayectoria de la cantautora madrileña. No pertenece exactamente al universo de su anterior disco, Perro deseo, ni anticipa el sonido que definirá su próximo álbum.


Está situada en medio.


Es la pausa antes de dar otro paso.


“Marca un punto de inflexión entre de dónde vengo y a dónde voy”, explica Travis. “Es una declaración de intenciones”.


El título concentra esa postura: elegir sin medias tintas, apostar por una intuición y aceptar que algunas transformaciones sólo comienzan cuando dejamos de intentar controlarlas por completo.


Una colaboración nacida desde la admiración

El encuentro con Bunbury comenzó mucho antes de que existiera la canción.


Travis Birds escuchaba su música desde pequeña y lo reconoce como uno de los artistas que han acompañado distintas etapas de su vida. La posibilidad de colaborar apareció cuando Bunbury incluyó Perro deseo entre sus discos favoritos del año.


Hasta ese momento, Travis no sabía que él conocía su proyecto.


La noticia activó aquello que ha definido buena parte de su personalidad artística: los “pájaros en la cabeza”, esa capacidad de imaginar escenarios extraordinarios incluso cuando todavía parecen improbables.


“Pensé: ¿qué pasa si le escribo una canción y quizás quiere sumarse y completarla conmigo?”, recuerda.


Preparó un primer esbozo y lo hizo llegar a través de las oficinas de ambos artistas. Bunbury conectó con la propuesta y aceptó desarrollarla junto a ella.


La distancia obligó a que el proceso ocurriera de manera remota. Él se encontraba en Los Ángeles y no pudieron coincidir físicamente durante la composición, pero el intercambio fluyó con naturalidad.


Después eligieron a Cabra como productor, alguien con quien ninguno de los dos había trabajado anteriormente y cuya visión podía aportar una tercera identidad a la colaboración.


“Ha sido muy fácil trabajar con Enrique. Me lo ha puesto todo muy sencillo”, reconoce Travis.


“Todo o Nada” como punto de transición

Aunque el sencillo llega mientras Travis Birds trabaja en su próximo álbum, la canción no formará parte de él.


Durante la composición existió la posibilidad de integrarla, pero el nuevo disco comenzó a desarrollar una sonoridad distinta. En lugar de forzarla dentro de un universo al que ya no pertenecía, Travis decidió permitirle existir como una pieza independiente.


Esa decisión refuerza su significado.


Todo o Nada no necesita representar el futuro musical de la artista. Representa el valor necesario para dirigirse hacia él.


Es un registro del instante en que una persona comprende que debe moverse, aun cuando no pueda explicar todavía qué encontrará al otro lado.


La colaboración con Bunbury intensifica esa sensación. Su voz no aparece como un elemento promocional añadido, sino como parte de una conversación entre dos artistas que han convertido la singularidad en uno de los pilares de sus respectivas carreras.


Ambos habitan la canción desde lugares distintos, pero coinciden en la necesidad de defender la libertad creativa.


Los tiempos de Travis Birds frente a la velocidad de la industria

Desde la publicación de Año X en 2016 hasta Perro deseo en 2023, Travis Birds ha construido una discografía marcada por intervalos prolongados.


En una industria que exige lanzamientos constantes, sencillos consecutivos y presencia permanente en plataformas, la artista defiende otra manera de trabajar.


Sus tiempos creativos son lentos porque responden a la necesidad de dejar madurar cada proyecto.


“Son los tiempos que necesito para hacer una buena cosecha”, explica.


La metáfora permite entender su relación con la composición. Travis no quiere producir canciones para satisfacer un calendario externo. Prefiere esperar hasta encontrar aquello que verdaderamente necesita contar y la forma adecuada de hacerlo.


Esa postura no significa ignorar por completo la industria. La artista ha tenido que aprender sus reglas, reconocer sus contradicciones y tomar decisiones dentro de ella. Sin embargo, cada nueva etapa le ha permitido definir con mayor claridad qué le funciona y qué no está dispuesta a sacrificar.


“Nadie te enseña a estar en la música”, reflexiona.


Estudiar composición le dio herramientas para escribir, pero no la preparó para las presiones, expectativas y estructuras que rodean una carrera profesional. Ese aprendizaje ha ocurrido mientras avanzaba.


Hoy tiene más claro que su permanencia depende de respetar su propio ritmo.


Tres discos como fotografías de distintas Travis Birds

La evolución de Travis puede observarse en las canciones que elegiría para presentar cada uno de sus álbumes.


De Año X selecciona “Maggie 1983”, un tema que representa a la joven que comenzaba a encontrar su identidad. De La costa de los mosquitos elige “Madre conciencia”, por la manera en que concentra las raíces y el espíritu del disco.


Para representar Perro deseo, señala “Grillos”, su colaboración con Leiva.


La canción es pequeña, orgánica y poco pretenciosa. Precisamente por eso le parece capaz de expresar el momento que atravesaba: una composición frágil compartida con una figura enorme dentro de la música española.


Cada tema muestra una versión diferente de la misma artista.


Travis reconoce que cambia radicalmente cada tres o cuatro años. Por eso le resulta imposible elegir una sola canción que represente todo su recorrido. Sus discos funcionan como fotografías emocionales de personas que ya no existen exactamente de la misma manera.


Sin embargo, todas conservan algo en común: una especie de realismo mágico, una mirada capaz de encontrar imágenes extraordinarias dentro de experiencias profundamente humanas.


La niña con pájaros en la cabeza

La portada de Año X muestra a Travis cuando era niña.


La elección fue una manera de honrar a aquella versión que creía en la magia y vivía con pájaros en la cabeza. Una niña que no encontraba fácilmente dónde destacar, no era una estudiante especialmente buena y tampoco parecía demasiado interesada en esforzarse por encajar.


Durante años permaneció como espectadora.


La música le ofreció finalmente una barca para adentrarse en el mar.


Cuando comenzó a tocar la guitarra, ni siquiera sabía utilizarla correctamente. La golpeaba mientras escuchaba música a gran volumen para ocultar los errores. Pero la vibración de la madera produjo una conexión que no había sentido con ninguna otra actividad.


En ese momento estudiaba Diseño y no se sentía identificada con la carrera. Al terminar las clases, regresaba a la guitarra como quien vuelve a un refugio.


Al principio no existía una ambición profesional.


Sólo quería permanecer dentro de ese instante.


Después llegaron los acordes, las canciones, la confianza y la posibilidad de construir una vida alrededor de aquello que la hacía sentirse presente.


¿Qué pensaría la Travis adolescente?

Si pudiera mostrarle su trayectoria a la Travis adolescente, la artista elegiría “Grillos”.


No necesariamente porque sea la canción que más se parece a quien era en ese momento, sino por lo que Leiva representó durante aquellos años.


Escuchar que su versión adulta terminaría compartiendo una composición con uno de sus referentes probablemente habría sido demasiado para ella.


“Se moriría de un infarto y no llegaría a convertirse en quien soy ahora”, bromea.


La respuesta conecta directamente con la experiencia de trabajar junto a Bunbury.


Las colaboraciones se han convertido en uno de los regalos más inesperados de su carrera: pasar de escuchar y admirar a determinadas figuras a construir canciones junto a ellas.


No es solamente un reconocimiento profesional.


Es una forma de conversar con su propia historia.


Los pájaros como una forma de resistencia

Cuando el proceso se vuelve difícil, Travis encuentra fuerzas en la expectativa de que algo puede mejorar.


Su optimismo no depende de que las circunstancias sean favorables. Incluso cuando nadie alrededor comparte su visión o todo parece avanzar en contra, conserva la capacidad de imaginar posibilidades más grandes.


“Siempre tengo mucha esperanza en lo demás”, explica. “Tengo muchos pájaros en la cabeza”.


Con los años, esas fantasías han dejado de ser únicamente deseos abstractos. La artista ha comprobado que algunas pueden realizarse si permanece conectada con ellas y trabaja para construirlas.


La colaboración con Bunbury es una prueba.


Primero existió como una idea improbable. Después se convirtió en una canción.


El comienzo de un camino nuevo

Todo o Nada no ofrece una respuesta definitiva sobre el futuro de Travis Birds.


Tampoco pretende hacerlo.


El próximo álbum está desarrollando su propia identidad y la artista espera regresar a México en 2027 para presentarlo. Hasta entonces, este sencillo permanece como el registro de una decisión.


Dejar atrás una versión.


Aceptar la incertidumbre.


Avanzar hacia un sonido que todavía está tomando forma.


Quizá eso explique por qué la canción se siente tan significativa dentro de su carrera, aunque no pertenezca a ningún disco.


Existen obras que representan una llegada.


Otras documentan el instante exacto en que alguien se atreve a partir.


Todo o Nada pertenece a las segundas.

  En una escena donde la velocidad con la que nacen nuevos proyectos suele ser la misma con la que desaparecen, LYLY! comienza a construir u...

 


En una escena donde la velocidad con la que nacen nuevos proyectos suele ser la misma con la que desaparecen, LYLY! comienza a construir un lenguaje propio, la artista mexicana todavía habita el terreno del descubrimiento, pero canciones como “PRINSEXXX” demuestran que su propuesta entiende muy bien hacia dónde quiere dirigirse: un universo donde el hyperpop, el trap y la estética digital conviven sin pedir permiso.


Lo fácil sería describir “PRINSEXXX” como otra canción de la generación TikTok, saturada de referencias a la moda, internet y el exceso. Sin embargo, esa lectura se queda corta. Lo interesante del sencillo no está en su superficie, sino en la manera en que utiliza todos esos códigos como parte de un personaje artístico.


Mientras muchos proyectos emergentes recurren al ruido y a la exageración para llamar la atención, LYLY! apuesta por una producción que deja respirar la voz. Los sintetizadores brillantes, las percusiones digitales y un tratamiento vocal cercano al hyperpop funcionan como una extensión de la personalidad que propone la canción, más que como simples efectos de moda.


“PRINSEXXX” tampoco busca ser una confesión íntima. Su narrativa se acerca más a la construcción de un avatar. La artista juega con la exageración, el glamour artificial y la estética de internet para hablar de seguridad, deseo y autoafirmación. No intenta convencer de que esa versión de sí misma sea completamente real; precisamente ahí reside parte de su encanto. En una época donde las identidades digitales son tan importantes como las físicas, LYLY! entiende que un proyecto musical también puede funcionar como una extensión creativa de esa dualidad.


Resulta interesante que, en lugar de perseguir la crudeza característica del trap latino o el dramatismo del pop alternativo, la cantante prefiera moverse hacia un terreno más colorido y casi caricaturesco. Esa decisión le permite diferenciarse de muchas propuestas independientes que buscan legitimidad mediante la oscuridad o la melancolía.


Ese enfoque conecta con una tendencia cada vez más visible entre artistas jóvenes: ya no se piensa únicamente en álbumes conceptuales, sino en canciones capaces de convivir dentro de múltiples plataformas y contextos sin perder identidad. Más que adaptarse al algoritmo, LYLY! parece entender el lenguaje con el que una nueva generación consume música.


Aunque todavía se encuentra en una etapa temprana de desarrollo, su catálogo ya muestra una línea estética consistente alrededor del concepto de “swag”, presente incluso en lanzamientos recientes como “La Magia del Swag”, donde continúa explorando esa mezcla entre pop digital, trap y actitud desenfadada.


“PRINSEXXX” quizá no pretende revolucionar el género, pero sí consigue algo igual de valioso para un proyecto emergente: hacer que, después de escucharla, resulte sencillo reconocer cuándo una canción pertenece a LYLY! y no a alguien más. En un panorama saturado de fórmulas similares, esa capacidad de construir una identidad reconocible puede terminar siendo su mayor fortaleza.

Azaeth presenta “Tejedora”, un sencillo de electrónica orgánica y dream pop sobre autoconocimiento, raíces y transformación personal. Despué...

Azaeth presenta “Tejedora”, un sencillo de electrónica orgánica y dream pop sobre autoconocimiento, raíces y transformación personal.


Después de más de dos décadas creando desde el rock y la electrónica alternativa, Alex Melg inaugura una etapa solista donde el dream pop, los sonidos ancestrales y la música medicina se convierten en herramientas de autoconocimiento.

Artista: Azaeth
Sencillo: Tejedora
Próximo material: EP Tejedora
Géneros: Electrónica orgánica, dream pop, música medicina, pop folk y alt rock
Producción: Raúl Sotomayor, también conocido como Tonga Conga
Colaboradores del proyecto: Daher Azuri, Zindu Cano, Ampersan y Arturo R2
Presentación del material: 18 de octubre de 2026
Disponibilidad: Plataformas digitales


Azaeth y “Tejedora”: transformar el silencio en un nuevo universo musical

Hay pausas que parecen vacías hasta que aprendemos a escucharlas.


Cuando la pandemia detuvo los conciertos y separó a los integrantes de las bandas en las que participaba, Alex Melg se encontró frente a una situación inesperada: después de años construyendo música junto a otras personas, estaba sola.


La respuesta no fue abandonar la creación, sino preguntarse qué podía nacer desde ese aislamiento.


Así comenzó Azaeth, un proyecto solista donde la artista mexicana reúne más de dos décadas de experiencia dentro del rock alternativo, la electrónica y la producción musical con una búsqueda reciente ligada a la tierra, el misticismo y la conciencia.


Su nuevo sencillo, Tejedora, representa el centro simbólico de esta etapa. La canción habla de una figura femenina y cósmica capaz de entrelazar caminos, dimensiones y energías, pero también funciona como una metáfora del proceso que atravesó la propia artista: tomar los fragmentos de una vida creativa y construir con ellos una identidad distinta.


“No sabía cuánto tiempo duraría la pandemia, pero sabía que quería seguir tocando y componiendo”, recuerda.


La soledad terminó convirtiéndose en libertad.


“Tejedora”: una canción entre la luz y las raíces

La letra de Tejedora utiliza hilos, redes, sombras y hojas iluminadas para representar aquello que conecta a los seres humanos con su entorno.


“Tejedora que te expandes en las sombras mientras de luz se llenan las hojas”, canta Azaeth dentro de una composición construida casi como un mantra.


La espiritualidad no aparece como decoración estética. Forma parte del recorrido personal que dio origen al proyecto.


Durante la pandemia, Alex comenzó a colaborar en actividades de limpieza de ríos, lagos, presas, playas y bosques junto a personas vinculadas con tradiciones originarias. Mientras gran parte del mundo permanecía inmóvil, ella dedicó varios meses a trabajar directamente con la tierra.


Aquella experiencia modificó su manera de entender la música.


“Quería hacer algo que tuviera más que ver con las raíces y con la sanación de la tierra, porque la tierra es un reflejo de nosotros mismos”, explica.


Tejedora nace de esa búsqueda. No pretende reproducir literalmente una tradición ancestral, sino establecer un diálogo entre la sensibilidad contemporánea de Azaeth y las enseñanzas que encontró dentro del llamado camino de la tierra.


La canción invita a volver al centro, observar los vínculos invisibles que sostienen la vida y entender la transformación personal como parte de una red mucho más amplia.


La luz del amanecer como identidad visual

La presencia de la luz en las portadas de Sueños y Tejedora no es accidental.


Todas las fotografías de esta nueva etapa fueron tomadas durante el amanecer en el Desierto de los Leones. El equipo comenzaba a prepararse alrededor de las cinco de la mañana para aprovechar los pocos minutos en los que el sol atravesaba el bosque con la intensidad necesaria.


La imagen conecta con el nombre espiritual recibido por la artista durante su trabajo con comunidades originarias, relacionado con la luz que aparece al amanecer.


Por eso, el sol funciona como algo más que un elemento visual.


Es una declaración.


Azaeth representa el momento posterior a la oscuridad: la primera luz después de una pausa, una crisis o una transformación. El amanecer no elimina la noche, pero permite observar de otra manera todo aquello que permanecía oculto.


Esa idea también atraviesa la música del EP.


Del rock alternativo a la electrónica orgánica

Antes de crear Azaeth, Alex Melg formó parte de proyectos como Indaksha y Prismas. Su trayectoria estuvo marcada por sonidos alternativos, electrónicos y frecuentemente oscuros.


Con Tejedora, ese pasado no desaparece.


El dream pop, las texturas atmosféricas y algunos elementos del alt rock siguen presentes, pero ahora conviven con ritmos orgánicos, referencias latinoamericanas, música medicina y una sensibilidad más luminosa.


La transición no fue inmediata.


Durante buena parte de su vida, Alex se sintió atraída por la música experimental, el shoegaze, el underground y aquellas canciones capaces de transportarla hacia otra dimensión. Cocteau Twins, el dream pop y las propuestas menos visibles de la escena internacional formaron una parte importante de su educación musical.


“Si la música no me viajaba, no me interesaba”, reconoce.


Los ritmos tropicales y folclóricos, en cambio, permanecieron lejos de sus intereses durante años. La apertura comenzó cuando trabajó en una sesión de realidad virtual con Sotomayor y descubrió una manera distinta de integrar electrónica, movimiento corporal y raíces afrocaribeñas.


La experiencia modificó su percepción.


Cuando llegó el momento de producir su proyecto solista, eligió a Raúl Sotomayor —Tonga Conga— precisamente porque había sido una de las personas que le permitieron acercarse a esos ritmos.


“Ya que había abierto mi mente, quería trabajar con quien me había enseñado ese camino”, explica.


Una compositora que encuentra inspiración trabajando

El proceso creativo de Azaeth se mueve entre la intuición y la disciplina.


Las melodías pueden aparecer mientras conduce, camina o realiza cualquier actividad cotidiana. Cuando llegan, utiliza la grabadora del teléfono para conservarlas. En otras ocasiones, una frase, un coro o un verso aparece frente a una libreta.


Después reúne todo ese material en el estudio.


Aunque se reconoce como una persona naturalmente inspirada, rechaza la idea de que las canciones dependan únicamente de esperar un momento perfecto.


“La inspiración es trabajo”, afirma.


Para Azaeth, sentarse a crear también provoca que las ideas aparezcan. Incluso durante los días en los que no existe una emoción especialmente intensa, el ejercicio constante puede abrir caminos inesperados.


El proyecto solista le ha permitido profundizar en ese método con una libertad que no encontraba dentro de una banda.


Trabajar con otros músicos continúa siendo enriquecedor, pero también implica coordinar horarios, decisiones y expectativas. Como Azaeth, puede avanzar bajo sus propios tiempos, reglas e intuiciones.


“Tener la libertad de no preguntarle a nadie qué opina es exageradamente hermoso”, reconoce.


Un EP entre lo ancestral y lo futurista

Aunque Azaeth ha publicado tres sencillos, solamente Sueños y Tejedora formarán parte del nuevo EP. Raíces, una colaboración con uno de sus amigos cercanos, funciona como el puente que anunció esta transformación.


El material continuará explorando distintos grados de apertura sonora.


Sueños conserva una mayor cercanía con el dream pop y el shoegaze que han acompañado a Alex desde su adolescencia. Tejedora comienza a incorporar movimiento y elementos orgánicos. El siguiente lanzamiento profundizará en los ritmos afrocaribeños y representará, según la propia artista, uno de los momentos más arriesgados de su recorrido.


Esa diversidad no rompe el concepto del disco.


Todas las canciones nacen de una misma pregunta: ¿cómo volver a conectar con aquello que nos sostiene?


La respuesta puede encontrarse en la tierra, la memoria, el cuerpo, los ancestros o la intuición.


La adolescente que habría elegido “Sueños”

Cuando Azaeth imagina mostrarle estas canciones a su versión de 15 años, reconoce que probablemente elegiría Sueños.


Su identidad adolescente estaba profundamente ligada a la melancolía, el dream pop y las atmósferas capaces de absorber al oyente. Los ritmos tropicales de sus próximas canciones posiblemente le habrían resultado incomprensibles.


Ese contraste permite dimensionar su transformación.


Azaeth no es solamente el resultado de experimentar con géneros nuevos. Es la consecuencia de permitirse escuchar aquello que anteriormente rechazaba.


La evolución no consistió en negar a la adolescente fascinada por Cocteau Twins y la música oscura. Consistió en invitarla a caminar hacia otros territorios.


Una presentación para celebrar la tierra

El EP será presentado el 18 de octubre de 2026 en un encuentro pensado para recibir a públicos de distintas edades.


Azaeth estará acompañada por Ampersan, una agrupación que también conecta su propuesta con las raíces y la conciencia ambiental, así como por Daher Azuri, colaborador en algunas de las canciones del proyecto.


La presentación buscará extender el mensaje más allá de la música.


Será un espacio para hablar del cuidado de la tierra, la sensibilidad y la posibilidad de construir una relación menos destructiva con el entorno.


Porque para Azaeth, proteger la naturaleza no es un tema separado del autoconocimiento.


La tierra sostiene el cuerpo, refleja nuestros desequilibrios y conserva una memoria anterior a cualquier frontera política. Reconectarse con ella también implica reconocernos como parte de algo más grande.


En Tejedora, la transformación no ocurre en solitario.


Cada persona es un hilo.


Cada decisión modifica el tejido.


Y cada canción puede convertirse en una manera de recordar que seguimos conectados, incluso cuando el ruido del presente intenta convencernos de lo contrario.

Los Rivera Destino presentan “PATABAJO”, una mezcla de bachata y reggaetón que anticipa su próximo disco tropical inspirado en el bolero. El...

Los Rivera Destino presentan “PATABAJO”, una mezcla de bachata y reggaetón que anticipa su próximo disco tropical inspirado en el bolero.


El trío puertorriqueño abre una nueva etapa tropical con una canción nacida de la amistad, la espontaneidad y la libertad de mezclar géneros sin perder su sentido del humor.


Artista: Los Rivera Destino
Sencillo: PATABAJO
Origen: Puerto Rico
Integrantes: Carlos Figueroa, Antonio Sánchez y Fernando Tarrazo
Géneros: Bachata, reggaetón, bomba puertorriqueña y pop tropical
Disponibilidad: Plataformas digitales
Próximo proyecto: Nuevo material discográfico enfocado en el bolero y los sonidos tropicales


Los Rivera Destino invitan a salir de la rutina con “PATABAJO”

La rutina también puede convertirse en una forma de encierro.


A veces no hace falta escapar demasiado lejos. Basta con cambiar el ritmo, tomar la carretera, ir a la playa con alguien cercano o quedarse en casa viendo Shrek mientras afuera el mundo continúa exigiendo productividad.


Desde esa necesidad de desconectarse nace PATABAJO, el nuevo sencillo de Los Rivera Destino, una canción que mezcla bachata, reggaetón y elementos de la bomba puertorriqueña para proponer una pausa divertida frente a las obligaciones cotidianas.


El trío puertorriqueño, integrado por Carlos Figueroa, Antonio Sánchez y Fernando Tarrazo, ha construido una carrera donde la sátira social, la música y la comedia funcionan como partes de una misma conversación. Su catálogo puede desplazarse del bolero al rock, detenerse en el pop y después lanzar una curva inesperada hacia el reggaetón.


Para ellos, esa variedad no representa falta de dirección.


Es precisamente su identidad.


“Somos una cajita de sorpresas musical”, explican durante la entrevista. Una definición que resume la libertad con la que han trabajado durante más de una década.


“PATABAJO”: una bachata que nació entre los tres

La canción comenzó con una guitarra.


Los tres integrantes se reunieron para buscar acordes hasta encontrar una progresión que terminó guiándolos hacia el concepto de PATABAJO. La composición avanzó colectivamente, como suele ocurrir dentro del grupo.


En ocasiones alguno llega con una idea casi terminada. Otras veces aparece una frase, un ritmo o un concepto que los tres desarrollan en conjunto. Los Rivera Destino comparan su dinámica con una mesa de escritores dentro de un programa de televisión: una propuesta circula, se discute, cambia de forma y termina atravesada por la personalidad de los tres.


Todas las canciones deben superar ese filtro.


No basta con que representen a Carlos, Antonio o Fernando por separado. Deben llegar a lo que ellos definen como su versión más “riveradestineca”.


En PATABAJO, ese proceso produjo una mezcla que conserva la sensualidad rítmica de la bachata, incorpora la cadencia del reggaetón y suma detalles vinculados con la tradición musical puertorriqueña.


La canción invita a salir de la rutina, pero evita convertir esa escapatoria en una imagen aspiracional demasiado perfecta. Su idea del descanso puede incluir playa, carretera, pareja y también una película animada.


“Si quieres vemos Shrek” terminó convirtiéndose en una de las líneas más recordadas del tema.


Los integrantes dudaron brevemente sobre mantenerla. Sin embargo, comprendieron que cambiarla habría significado eliminar aquello que hacía distinta a la canción.


La frase permaneció.


Y el público comenzó a mencionarla inmediatamente.


La espontaneidad frente al perfeccionismo

Cualquier proceso creativo puede quedar atrapado en la búsqueda de una versión supuestamente perfecta.


Siempre es posible cambiar una palabra, ajustar un arreglo o grabar nuevamente una parte. El problema aparece cuando la revisión constante elimina la emoción que permitió que una idea surgiera.


Los Rivera Destino reconocen que no existe una fórmula exacta para saber cuándo una canción está terminada. Sin embargo, los años de trabajo les han enseñado a reconocer una señal: cuando algo aparece orgánicamente y los tres conectan con ello, probablemente se encuentra en el camino correcto.


PATABAJO refleja esa filosofía.


La línea de Shrek podría haber sido descartada por parecer extraña dentro de una canción romántica o tropical. Pero precisamente su rareza la convirtió en uno de los detalles con mayor personalidad.


La banda entiende que su identidad depende de conservar esas curvas.


Lo inesperado no es una interrupción dentro de su música. Es parte del lenguaje.


Un nuevo disco entre bolero, bohemia y experimentación tropical

PATABAJO formará parte de un proyecto discográfico en desarrollo.


Los últimos lanzamientos del grupo comenzarán a reunirse dentro de una propuesta más enfocada en el bolero, la bohemia y las raíces tropicales, aunque sin abandonar la exploración que caracteriza su catálogo.


La relación entre la bachata y el bolero resulta especialmente importante para comprender esta nueva etapa. Los músicos describen a la bachata como una especie de “prima hermana” del bolero: una forma acelerada de expresar emociones que también nacen de la nostalgia, el deseo y las relaciones humanas.


El próximo disco será diferente a su material anterior, pero no buscará mantener un solo estilo durante todo su recorrido.


Los Rivera Destino no trabajan de esa manera.


Su historia musical está construida a partir de referencias diversas. Crecieron escuchando géneros distintos y nunca entendieron por qué debían elegir solamente uno. Ese aprendizaje aparece en canciones que pueden sonar tradicionales durante algunos segundos y transformarse poco después.


El bolero será una base importante, no una frontera.


Una amistad convertida en proyecto creativo

La historia de Los Rivera Destino comenzó antes de la banda.


Carlos Figueroa y Antonio Sánchez se conocieron durante la secundaria. Desde entonces compartieron amistad y distintos proyectos creativos. Al entrar a la universidad conocieron a Fernando Tarrazo y, prácticamente desde las primeras semanas, comenzaron a grabar videos y desarrollar ideas juntos.


Algunos de esos materiales nunca fueron publicados.


Lo importante era que la necesidad de crear ya estaba presente.


La música terminó convirtiéndose gradualmente en el centro de esa relación. No existió un momento único en el que los tres decidieran transformar el proyecto en una carrera profesional. Fue un crecimiento lento, construido durante más de diez años.


Al principio podían tocar frente a cinco personas.


Aun así, se divertían.


Esa sensación permitió que reconocieran algo valioso en lo que estaban haciendo. Después comenzó a llegar el público, aumentaron las responsabilidades y la banda decidió cuidar cada vez más su propuesta.


La profesionalización no eliminó el juego.


Simplemente les permitió tomar más en serio aquello que siempre habían disfrutado.


De los primeros nervios a los grandes festivales

La primera presentación de Los Rivera Destino como trío permanece disponible en su canal de YouTube.


Ellos mismos reconocen que el proyecto todavía era crudo y que los nervios podían observarse claramente. Sin embargo, también identifican una chispa que continúa presente en sus conciertos actuales.


Su objetivo sigue siendo provocar una reacción colectiva.


Quieren que el público cante, baile, brinque y se ría con ellos.


Aunque el concepto ha crecido y la banda ha llegado a festivales importantes en Puerto Rico, la conexión con aquella primera presentación no ha desaparecido. La experiencia les ha dado mayor control sobre el escenario, pero la intención permanece intacta.


Los Rivera Destino no separan completamente la música de la comedia o la interpretación. Cada presentación reúne canciones, personajes, humor y una energía cercana al espectáculo escénico.


En ese sentido, el grupo les permitió combinar varios intereses: escribir canciones, editar videos, desarrollar sketches, tocar instrumentos y construir un concepto visual.


La banda se convirtió en el punto donde todas esas inquietudes podían convivir.


La música que necesitaban a los 15 años

Cuando imaginan presentar su catálogo a sus versiones adolescentes, los tres creen que habrían conectado con Los Rivera Destino.


De hecho, parte del proyecto parece construirse pensando en aquello que necesitaban escuchar durante esa etapa.


No intentan imitar la música de su adolescencia. Buscan aportar algo que, en aquel momento, sentían que no existía: canciones capaces de ser divertidas, musicalmente ambiciosas y libres de moverse entre géneros.


Cada integrante elige un tema distinto para representar esa conexión. Algunas respuestas apuntan hacia canciones introspectivas; otras hacia composiciones con más humor o energía.


La diferencia vuelve a mostrar la amplitud del proyecto.


No existe una sola puerta de entrada a Los Rivera Destino.


La pasión que no desaparece

El amor de los tres integrantes por la música también comenzó de maneras distintas.


Para uno de ellos apareció a través de la escritura y las libretas llenas de canciones. Para otro, mediante un reproductor de CD, los discos de su madre y las interpretaciones frente al espejo con los ojos cerrados, imaginando un público inexistente. Fernando soñaba con formar una banda de rock y romper guitarras sobre el escenario.


Con el tiempo, aquellas fantasías individuales encontraron un espacio común.


Los Rivera Destino les permitió hacer música, videos, sketches y presentaciones en vivo junto a sus amigos.


Por eso, después de más de una década, la pasión continúa.


No se trata únicamente de sostener una carrera. Se trata de conservar un vínculo que comenzó desde la amistad y la necesidad de crear.


PATABAJO representa esa esencia.


Una canción tropical, ligera y divertida que no necesita escoger entre bachata, reggaetón, bomba o comedia. Una invitación a bajar el ritmo, salir de la rutina y compartir el tiempo con alguien cercano.


Aunque el plan sea simplemente quedarse en casa viendo Shrek.

Ana Sofi W. abrirá Amazon Music City Sessions como artista ROMPE MX el 15 de julio, llevando Narcisista a una audiencia global. La cantante...

Ana Sofi W. abrirá Amazon Music City Sessions como artista ROMPE MX el 15 de julio, llevando Narcisista a una audiencia global.


La cantante mexicana abrirá la sesión de Playa Limbo con un espectáculo enérgico que llevará las canciones de Narcisista a una audiencia global este 15 de julio.

Artista: Ana Sofi W.
Evento: Amazon Music City Sessions
Participación: Artista ROMPE MX y acto de apertura
Artista principal: Playa Limbo
Fecha: 15 de julio de 2026
Hora: 9:00 p. m., tiempo de la Ciudad de México
Transmisión: Amazon Music, Fire TV, Prime Video, TikTok y Twitch
Álbum reciente: Narcisista


Ana Sofi W. abrirá Amazon Music City Sessions como artista ROMPE MX

Hay sueños que comienzan como un juego.

Cuando era niña, Ana Sofi W. escuchaba a Hannah Montana y brincaba sobre su cama imaginando que estaba frente a una multitud. Quería cantar, tener una banda y experimentar esa energía que parecía existir únicamente dentro de la televisión.


Con el tiempo, aquel deseo comenzó a sentirse menos posible. Ana Sofi se inscribió en Medicina, recibió sus horarios y parecía preparada para iniciar una vida alejada de los escenarios. Entonces llegó la pandemia.


Durante el encierro decidió subir videos cantando a redes sociales. La respuesta del público le permitió considerar algo que hasta entonces había vivido como un sueño frustrado: dedicarse profesionalmente a la música.


Cuatro años después, Ana Sofi W. abrirá Amazon Music City Sessions como artista ROMPE MX. La sesión, encabezada por Playa Limbo, se transmitirá gratuitamente el 15 de julio a partir de las 9:00 p. m. a través de Amazon Music, Fire TV, Prime Video, TikTok y Twitch.


“Mi yo de hace cuatro años no se creería todo lo que estoy viviendo”, reconoce la cantante.


ROMPE MX: sentir que alguien cree en tu música

Ana Sofi descubrió que había sido elegida como artista ROMPE MX cuando la etiquetaron en redes sociales. A partir de ese momento comenzó una relación con el equipo de Amazon Music que describe como orgánica y cercana.


Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando vio su imagen como artista ROMPE en el World Trade Center de la Ciudad de México.


“Lloré demasiado. Fue una locura”, recuerda.


Más allá de la pantalla o la transmisión internacional, lo que verdaderamente la conmueve es sentirse respaldada.


“Se me hace muy bonito sentir que la gente cree tanto en mí”, explica. “Es lo que más siento en mi corazón”.


Para una artista que todavía está consolidando su identidad, ROMPE MX representa más que una plataforma. Es la confirmación de que su proyecto encontró un espacio dispuesto a acompañar su crecimiento.


Un setlist para brincar con las canciones de “Narcisista”

Ana Sofi será la encargada de abrir la noche con un repertorio concentrado principalmente en Narcisista, su segundo álbum.


Construir el setlist no fue sencillo. La cantante considera a sus canciones como sus “bebés” y elegir unas implica dejar otras fuera. Finalmente, decidió apostar por un show energético que mantenga al público cantando y brincando.


Entre las canciones seleccionadas estarán “Tranqui todos vuelven” y “Odio a primera vista”.


El espectáculo también será su primera participación en Amazon Music City Sessions. Aunque reconoce que existen nervios, la transmisión le emociona porque permitirá que personas fuera de la Ciudad de México se conecten con la presentación.


La música ocurrirá en un espacio privado, pero podrá alcanzar habitaciones, pantallas y públicos de diferentes lugares del mundo.


“Narcisista”: del enamoramiento a perderse por completo

Narcisista cuenta el recorrido emocional de una relación con una persona narcisista. El álbum comienza con el love bombing, esa etapa marcada por la atención intensa y la aparente perfección, y avanza hacia la manipulación, la confusión y la pérdida de identidad.


“Habla desde que te enamoran hasta que te pierdes por completo y no sabes cómo volver a reconstruirte”, explica Ana Sofi.


Musicalmente, el disco combina pop rock y punk rock con influencias de Avril Lavigne, Olivia Rodrigo y la etapa más guitarrera de Hannah Montana.


Esa última referencia conecta directamente con la niña que imaginaba conciertos sobre su cama. Cuando se le pregunta qué canción elegiría su versión adolescente, Ana Sofi responde sin dudar: “Tranqui todos vuelven”.


Es la más coreable, enérgica y cercana a aquello que soñaba hacer.


Aprender a escribir sin esconderse

La evolución de Ana Sofi también puede escucharse en sus letras. Al principio le daba miedo contar de forma directa lo que vivía. Prefería utilizar metáforas o mantener cierta distancia con sus experiencias.


Con el tiempo aprendió que la transparencia podía fortalecer su conexión con el público.


Ahora escribe desde la frustración, el dolor, la posibilidad de sentirse víctima e incluso desde los momentos en los que podría asumir el papel de “la mala” dentro de una historia.


Ese crecimiento ha sido acompañado por seguidores que escuchan su música desde sus primeros sencillos. Otros llegaron con Narcisista y después descubrieron una versión diferente de la artista en sus canciones anteriores.


El 15 de julio, ambas etapas se encontrarán sobre el escenario.


La niña que quería ser Hannah Montana.


La joven que estuvo a punto de estudiar Medicina.


Y la artista que ahora debe defender el título de ROMPE MX.


Quizá cumplir un sueño no consiste en convertirte exactamente en la persona que imaginabas durante la infancia. A veces significa llegar más lejos: encontrar una voz propia y descubrir que alguien más también está dispuesto a creer en ella.

Elton John regresa a Ciudad de México tras 14 años para dos conciertos de despedida en el Estadio Banorte este 2 y 3 de octubre. Elton John ...

Elton John regresa a Ciudad de México tras 14 años para dos conciertos de despedida en el Estadio Banorte este 2 y 3 de octubre.




Elton John en Ciudad de México 2026: el regreso de una leyenda para dos últimos conciertos de despedida

Artista: Elton John
Evento / Gira: Conciertos especiales de despedida en Ciudad de México
Fechas: Viernes 2 y sábado 3 de octubre de 2026
Ciudad: Ciudad de México
Recinto: Estadio Banorte
Preventa Banco Banorte: 13 de julio, 12:00 p. m. al 14 de julio, 11:59 p. m.
Preventa Rocket Club: 15 de julio, 12:00 p. m.
Venta general: 16 de julio, 12:00 p. m.
Precios: De $990 MXN a $16,000 MXN, más cargos por servicio


Elton John vuelve a Ciudad de México: una despedida que llega 14 años después

Hay regresos que no se anuncian solamente como conciertos. Se sienten como una deuda emocional saldada con el tiempo.

Elton John volverá a la Ciudad de México después de 14 años para ofrecer dos últimos conciertos de despedida el viernes 2 y sábado 3 de octubre de 2026 en el Estadio Banorte. La noticia no sólo marca el retorno de una de las figuras más influyentes de la historia de la música popular, también representa el reencuentro de varias generaciones con canciones que han acompañado amores, despedidas, celebraciones, pérdidas y momentos que parecían imposibles de poner en palabras.

Porque hablar de Elton John no es hablar únicamente de un catálogo. Es hablar de una forma de entender la emoción a través del piano.

Su regreso a México ocurre tras años de espera y después de que la pandemia impidiera que Latinoamérica formara parte de su gira de despedida. Ahora, esta cita en la capital mexicana se plantea como algo más que una presentación: una celebración de memoria, gratitud y cierre.

“La Ciudad de México siempre ha ocupado un lugar especial en mi corazón”, compartió Elton John. “Me decepcionó mucho que la pandemia me impidiera hacer una gira por Latinoamérica durante mi gira de despedida, lo que hace que este regreso sea especialmente significativo. Estoy emocionado de finalmente poder compartir este momento tan especial con mis fans después de tantos años…”.

La frase tiene peso porque no suena a protocolo. Suena a reencuentro.

Elton John y México: una historia que vuelve al estadio

Hace 34 años, Elton John ofreció dos conciertos en el Estadio Azteca como parte de la gira The One, dejando una marca profunda en el público mexicano. Sus presentaciones más recientes en la Ciudad de México ocurrieron en 2012, con dos conciertos especiales de Elton & Ray Cooper en el Auditorio Nacional.

Desde entonces, la espera se volvió larga.

Catorce años en los que su música siguió sonando en casas, bares, playlists familiares, películas, bodas, despedidas y noches solitarias. Porque hay artistas que no necesitan estar físicamente presentes para seguir habitando una ciudad.

Elton John es uno de ellos.

Su vuelta al Estadio Banorte no puede leerse sólo como una fecha más dentro de una agenda internacional. Tiene algo de círculo completo: el regreso a un espacio monumental, ante una ciudad que lo ha escuchado durante décadas y que ahora podrá despedirse de él en vivo.

Una carrera imposible de resumir

Con más de cinco décadas de trayectoria, Elton John ha vendido más de 327 millones de discos en todo el mundo, ha colocado más de 85 canciones en el Top 40 y ha construido una carrera que atraviesa géneros, épocas y generaciones.

Su nombre pertenece a una categoría reservada para muy pocos: artistas que no sólo hicieron canciones exitosas, sino que modificaron la manera en que el pop podía sonar, sentirse y presentarse en un escenario.

Desde la fragilidad luminosa de “Your Song” hasta la teatralidad de “Rocket Man”, la potencia emocional de “Candle in the Wind” o la energía expansiva de “I’m Still Standing”, Elton John convirtió el piano en un motor dramático, pop, glamuroso y profundamente humano.

Su carrera también ha sido reconocida con seis premios GRAMMY, dos premios Óscar, un Tony y el estatus EGOT tras ganar el Emmy en 2024. Además, fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll y en el Salón de la Fama de los Compositores, y fue nombrado caballero por la Reina Isabel II por sus servicios a la música y la beneficencia.

Pero más allá de los premios, existe algo todavía más difícil de medir: el lugar que sus canciones ocupan en la vida privada de millones de personas.

La despedida de Elton John en Ciudad de México: entre la nostalgia y la celebración

Estos conciertos llegan después de Farewell Yellow Brick Road, una gira monumental iniciada en 2018 que marcó su retiro de las giras tras más de 4,600 conciertos en más de 80 países.

Por eso, sus fechas en Ciudad de México tienen un carácter especial. No se sienten como parte de una maquinaria promocional, sino como un gesto pendiente con una región que no pudo vivir plenamente aquella despedida.

En ese sentido, el 2 y 3 de octubre no serán noches para descubrir a Elton John. Serán noches para reconocerlo.

Para cantar canciones que ya pertenecen a la memoria colectiva.

Para entender que la nostalgia no siempre es mirar hacia atrás con tristeza. A veces también es agradecer que algo haya existido con tanta fuerza.

El poder de una canción que envejece contigo

Una de las razones por las que Elton John sigue importando es que sus canciones han envejecido junto con su público sin perder intensidad.

Hay temas que escuchas distinto a los 15, a los 30, a los 50 o a los 70 años. Canciones que primero parecen hablar de amor, después de pérdida y más tarde de resistencia.

Ahí vive parte de su grandeza.

Su música no pertenece a una sola etapa de la vida. Se adapta a quien la escucha.

Por eso, estos conciertos reunirán a públicos muy distintos: quienes lo vieron en sus primeras visitas a México, quienes crecieron heredando sus discos, quienes llegaron a él por el cine, por las plataformas digitales o por esa costumbre familiar de escuchar clásicos que nunca terminan de irse.

Elton John no regresa sólo para una generación.

Regresa para todas las versiones de quienes alguna vez encontraron algo suyo en una de sus canciones.

Boletos para Elton John en México 2026

La preventa para titulares de tarjetas Banco Banorte comenzará el lunes 13 de julio a las 12:00 p. m. y estará disponible hasta el martes 14 de julio a las 11:59 p. m., hora local de la Ciudad de México.

Los miembros del Rocket Club podrán registrarse en EltonJohn.com para obtener acceso anticipado. La preventa para artistas iniciará el miércoles 15 de julio a las 12:00 p. m.

La venta general comenzará el jueves 16 de julio a las 12:00 p. m.

Los precios de los boletos van de $990 MXN a $16,000 MXN, más cargos por servicio. También habrá paquetes VIP con entradas reservadas, experiencias previas al concierto, productos personalizados y oportunidades de foto junto al piano de Elton John.

Elton John y la música como permanencia

Más allá del escenario, Elton John también ha construido un legado humanitario fundamental. A través de la Elton John AIDS Foundation, ha ayudado a recaudar más de 600 millones de dólares para apoyar la lucha mundial contra el VIH/SIDA.

Ese dato importa porque permite entender la dimensión completa del artista: no sólo como intérprete o compositor, sino como figura cultural que ha utilizado su presencia pública para intervenir en causas urgentes.

Pero el 2 y 3 de octubre, cuando las luces del Estadio Banorte bajen y el piano aparezca como centro simbólico de la noche, todo volverá a lo esencial.

Una voz.

Un instrumento.

Miles de personas cantando.

Y una ciudad despidiéndose de alguien que, de alguna forma, siempre estuvo ahí.

Porque hay artistas que se van de gira.

Y hay otros que se quedan en la memoria.

Elton John pertenece a los segundos.

sobresdylan presenta sobrio , un álbum íntimo sobre recaídas, identidad y crecimiento emocional desde el regional alternativo. El cantautor ...

sobresdylan presenta sobrio, un álbum íntimo sobre recaídas, identidad y crecimiento emocional desde el regional alternativo.


El cantautor originario de Ciudad Juárez transforma el caos emocional en canciones honestas en sobrio, un álbum que no busca ofrecer respuestas, sino acompañar el proceso de seguir adelante.

Artista: sobresdylan
Álbum: sobrio
Fecha de lanzamiento: 20 de mayo de 2026
Ciudad de origen: Ciudad Juárez, Chihuahua
Presentación próxima: 4 de septiembre de 2026
Recinto: Foro Indie Rocks!, Ciudad de México


sobresdylan presenta sobrio: canciones para quienes siguen aprendiendo a vivir consigo mismos

Hay heridas que no desaparecen cuando entendemos de dónde vienen.


Hay procesos que no concluyen con una epifanía ni con una frase inspiradora. A veces, la verdadera dificultad comienza después: cuando ya identificaste tus patrones, reconociste tus errores y, aun así, debes despertar cada mañana y convivir con todas esas versiones de ti mismo.


Desde ese lugar nace sobrio, el nuevo álbum de sobresdylan.


Lejos de construir un relato de redención perfecta, el músico originario de Ciudad Juárez presenta un disco que se siente más cercano a un diario emocional abierto. Una colección de canciones que hablan desde la contradicción, desde las recaídas y desde la compleja tarea de seguir avanzando incluso cuando todavía no existe una solución definitiva.


"Creo que el paso de sobredosis a sobrio vendría siendo simplemente evolución", comparte durante la conversación. "En sobredosis se habla de una parte de Dylan mucho más inmadura, inocente. En sobrio ya viene alguien más consciente de sus problemas, pero aunque sepa que los tiene, todavía no está bien del todo".


La diferencia es sutil, pero profunda.

No se trata de haber sanado.

Se trata de haber decidido caminar.


sobrio: la evolución natural después de sobredosis

Durante dos años, sobresdylan trabajó en un álbum que funciona como continuación espiritual de sobredosis.


Si aquel proyecto exploraba el exceso y el descontrol, sobrio habita el silencio posterior: el momento en que el ruido se apaga y solo queda enfrentarse a uno mismo.


Las canciones abordan relaciones complicadas, conflictos familiares, culpa y procesos internos que rara vez encuentran espacio dentro de las narrativas más idealizadas que dominan las redes sociales.


"Muchas veces sí he escrito cosas más privadas", admite. "Pero nunca sabes con quién vas a terminar conectando. No me gusta guardarme canciones ni letras".


Quizá ahí reside una de las mayores fortalezas del proyecto.


En tiempos donde parece obligatorio mostrarse exitoso, productivo y emocionalmente resuelto, sobresdylan apuesta por la vulnerabilidad como punto de encuentro.


El regional alternativo como territorio emocional

Definir el sonido de sobresdylan implica aceptar que las fronteras musicales son cada vez menos rígidas.


Corridos tumbados, indie, folk, regional mexicano y sensibilidad alternativa conviven dentro de un mismo universo creativo.


"Siempre escuché de todo", explica. "Nunca encontré barreras entre los géneros".


Esa libertad se refleja en canciones capaces de mantener la esencia del regional mientras incorporan estructuras y emociones más cercanas al indie confesional.


Su propuesta nace precisamente de esa dualidad: la tradición y la introspección compartiendo el mismo espacio.


No resulta extraño entonces que Fumo y fumo, su canción más reproducida, siga funcionando como puerta de entrada ideal a su catálogo.


"Es un corrido súper introspectivo y triste", dice. "Representa mucho lo que es el proyecto".


La música como una forma de conocerse

A lo largo de la entrevista aparece una idea constante: para sobresdylan, escribir canciones nunca fue un pasatiempo.


Fue una necesidad.


"Nunca lo consideré un hobby", reflexiona. "Siempre fue una herramienta para saber quién soy"

.

La frase resume con precisión el espíritu de sobrio.


Cada canción funciona como una fotografía emocional de un momento específico; una forma de traducir aquello que, de otra manera, permanecería atrapado entre pensamientos difíciles de nombrar.


"Tengo mi vida documentada en Spotify", comenta entre risas.


Y quizá sea cierto.


Porque escuchar la evolución entre Traigo los ojos jodidos de chillar fuerte, sobredosis y ahora sobrio es también observar el crecimiento de una persona que continúa haciéndose preguntas.


Cuando la autenticidad también es resistencia

En una época donde todo parece diseñado para ser consumido rápidamente, mantenerse genuino puede convertirse en un acto de rebeldía.


Para sobresdylan, la autenticidad está ligada a recordar por qué empezó a hacer música.


"Siempre estuve muy ligado a mis raíces", explica. "A cuando disfrutaba simplemente hacer música por hacerla".


No hay una búsqueda obsesiva por construir una obra maestra definitiva.


Existe, más bien, el deseo de seguir registrando el presente con honestidad.


Porque, como él mismo reconoce, todavía sigue descubriéndose.


"Soy alguien que se sigue conociendo", responde cuando intenta definirse. "Pero también alguien que sabe que hay que disfrutar las cosas. Que hay que disfrutar la vida".


Tal vez esa sea la verdadera sobriedad de la que habla el disco.


No la ausencia absoluta del caos.


Sino la capacidad de habitarlo con mayor conciencia.


Un álbum que acompaña más de lo que explica

sobrio no pretende convertirse en un manual de autoayuda.


No busca transformar el dolor en moraleja ni ofrecer conclusiones definitivas.


Su valor radica precisamente en lo contrario.


En mostrar que existen procesos inconclusos.


Que hay días donde la claridad convive con la recaída.


Que aprender a vivir con uno mismo puede tomar años.


Y que, aun así, vale la pena seguir escribiendo canciones sobre ello.


Porque a veces sanar no significa dejar de sentir.


A veces significa aprender a escucharse con menos miedo.


Y quizá eso sea exactamente lo que sobresdylan ha conseguido con este álbum: convertir la incertidumbre en compañía para quienes todavía están intentando entenderse.