Nach en Pepsi Center llegará con Destino México 2026, una noche donde el rap en español celebrará trayectoria, poesía y nuevas canciones. E...

Nach en Pepsi Center llegará con Destino México 2026, una noche donde el rap en español celebrará trayectoria, poesía y nuevas canciones.

El referente del rap en español regresa a México para presentar su nueva etapa artística

📍 11 de septiembre de 2026 – Pepsi Center WTC, Ciudad de México
🎟️ Boletos disponibles en taquillas del inmueble y Ticketmaster

Nach en Pepsi Center marcará el regreso a México de una de las voces más importantes y respetadas del rap en español. Con más de tres décadas de trayectoria, Ignacio Fornés Olmo llegará a la Ciudad de México como parte de la gira Destino México 2026, un recorrido donde presentará su más reciente álbum y reencontrará a una audiencia que ha acompañado sus letras durante generaciones.


Lejos de ser únicamente una celebración de trayectoria, esta nueva etapa representa una mirada hacia el presente de un artista que continúa cuestionándose, escribiendo y encontrando nuevas formas de conectar. Destino, su nuevo material discográfico, nace desde la introspección y funciona como una conversación personal sobre el paso del tiempo, la identidad y el lugar que ocupa la música dentro de la vida.


Nach en Pepsi Center: una noche de poesía, rap y memoria

Desde sus primeros años en la escena hip hop, Nach se convirtió en uno de los grandes narradores del rap en español. Su capacidad para transformar experiencias personales, reflexiones sociales y emociones complejas en versos lo colocó como un referente para miles de seguidores que encontraron en sus canciones una forma distinta de entender el género.


A lo largo de más de 30 años de carrera, el artista alicantino ha construido un catálogo fundamental con discos como En la Brevedad de los Días, Poesía Difusa y Ars Magna/Miradas, trabajos que ayudaron a consolidar una visión del rap como una herramienta de expresión artística y literaria.


Su propuesta siempre ha estado marcada por una combinación entre técnica, mensaje y sensibilidad. Para Nach, el rap nunca ha sido únicamente una cuestión de ritmo, sino una forma de observar el mundo, cuestionarlo y encontrar belleza incluso en las contradicciones.


Con Destino, el artista abre una nueva etapa creativa donde mantiene la fuerza del hip hop clásico, pero incorpora nuevos elementos sonoros con atmósferas más profundas y matices contemporáneos. El álbum también refleja su capacidad para dialogar con nuevas generaciones del género, incluyendo colaboraciones con artistas como Trueno y Micro TDH.


Más que buscar demostrar algo después de tantos años de carrera, Nach llega con la tranquilidad de quien entiende que su mayor fortaleza siempre ha estado en las palabras. Su nueva música continúa explorando temas como la memoria, la evolución personal y las preguntas que aparecen cuando una vida entera ha sido dedicada a crear.


México ocupa un lugar especial dentro de la historia de Nach. Durante años, el público mexicano ha recibido su obra con una conexión particular, convirtiendo sus conciertos en encuentros donde las canciones dejan de ser únicamente interpretaciones y se transforman en momentos compartidos entre artista y seguidores.


La llegada de Destino México 2026 al Pepsi Center promete una noche donde convivirán distintas etapas de su carrera: los clásicos que marcaron al rap en español y las nuevas canciones que muestran que su historia todavía tiene capítulos por escribir.


Porque algunos artistas envejecen con sus canciones; otros logran que sus canciones envejezcan junto a su público. Nach pertenece a esa segunda categoría.

Karen Franjola habla sobre su primer show en México, su nuevo álbum, “Cuánto más” y la ironía que atraviesa su indie pop. La cantautora chil...

Karen Franjola habla sobre su primer show en México, su nuevo álbum, “Cuánto más” y la ironía que atraviesa su indie pop.

La cantautora chilena llegará por primera vez a México para participar en el Encuentro Iberoamericano de Mujeres en la Industria Musical mientras prepara un nuevo disco de siete canciones donde el indie pop se acerca al rock y la electrónica.

Artista: Karen Franjola
Origen: Santiago de Chile 
Estilo: indie pop / pop alternativo
Lanzamiento reciente: “Cuánto más”
Presentación en México: 22 de septiembre de 2026 
 Evento: Encuentro Iberoamericano de Mujeres en la Industria Musical 


Karen Franjola encontró la composición por accidente y terminó encontrándose a sí misma

No todos los caminos hacia la música comienzan con una certeza.


Karen Franjola sabía que quería permanecer cerca de ella, pero durante mucho tiempo no tuvo completamente claro desde dónde.


Había tocado piano durante su infancia y posteriormente ingresó a estudiar canto. El problema fue que aquella primera elección académica no funcionó como esperaba. Frente a la posibilidad de abandonar la universidad, encontró una alternativa en la misma institución: composición.


Nunca había compuesto formalmente.


Se cambió de carrera.


Y algo hizo clic.


“Llegué por un chiripazo”, recuerda.


Lo que comenzó como una solución improvisada terminó revelándole una capacidad que todavía no conocía. Descubrió que tenía ideas, melodías y una manera propia de ordenar palabras. Una década después del comienzo formal de su proyecto en 2016, la composición ya no parece un accidente.


Es el lugar desde el que Karen entiende el mundo.


Canciones que aparecen casi completas

Franjola no tiene una fórmula demasiado rígida para escribir.


De hecho, reconoce que continúa sin sentir que haya resuelto completamente el misterio del proceso creativo.


Pero existe un patrón.


Melodía y letra suelen aparecer al mismo tiempo. Una idea comienza a desarrollarse y, si la conexión ocurre, la estructura principal de la canción puede terminar el mismo día.


No acostumbra trabajar durante semanas sobre una misma pieza.


“Casi todas mis canciones han salido como de una”, explica.


Eso también implica aceptar que la inspiración no siempre llega cuando uno quiere.


Karen puede pasar tiempo esperando esa sensación donde, como describe, “algo pasa en el cerebro” y la canción comienza a revelarse.


Puede parecer una metodología poco controlable, pero también protege cierta espontaneidad.


La canción nace antes de que exista demasiado tiempo para corregirla hasta quitarle aquello que la hizo especial.


Reírse un poco de las desgracias

Si existe algo que atraviesa la escritura de Karen Franjola es la ironía.


No necesariamente porque todas sus canciones busquen provocar una carcajada, sino porque el humor funciona como una manera de observar situaciones incómodas sin negar que siguen siendo dolorosas.


“Es como reírse de las desgracias que le pasan a uno”, explica.


La propia artista reconoce una personalidad que puede ser algo enojona y encuentra una conexión natural entre esa intensidad, el humor negro y las letras que escribe.


“No hay mucha careta ahí”.


Una de las representaciones visuales más claras de esa identidad apareció en No se me da, EP publicado en 2023.


En la portada, Karen aparece sosteniendo un enorme brócoli como si se tratara del ramo de flores tradicional de cualquier fotografía delicada de una cantautora.


La imagen comenzó precisamente con esa intención.


Quería algo bonito.


Pero no demasiado correcto.


Su colaboradora visual propuso reemplazar las flores por el vegetal y, repentinamente, la portada comenzó a parecerse mucho más a Karen: cuidada, colorida y ligeramente absurda.


El dossier de la artista deja ver que esa preocupación estética ha acompañado distintas etapas de su discografía, desde el EP homónimo de 2016 hasta trabajos como La Razón, A la situación, Vestido, No se me da, “Casa”, “Gol”, “Andai’ buscando la pena” y “Piso 3”.


Un disco sobre cosas normales que parecen canciones de desamor

“Cuánto más” abre el siguiente capítulo.


El sencillo será parte de un nuevo álbum de siete canciones que Karen espera publicar a principios de diciembre.


El material pudo desarrollarse después de que la artista obtuviera un fondo en Chile destinado a financiar la grabación del proyecto.


Sonoramente, la intención es avanzar.


Karen habla de una producción más madura, mayor presencia de elementos electrónicos y una cercanía más evidente con el rock sin abandonar su relación con el indie pop.


Pero quizá la parte más interesante está en las letras.


El disco toma situaciones completamente cotidianas y las disfraza de conflictos sentimentales.


Una canción, por ejemplo, nació de algo tan específico como la dificultad de sacar a pasear a su perra porque es reactiva y ladra demasiado.


Escuchada fuera de contexto podría parecer una composición profundamente triste sobre una relación que no funciona.


Pero debajo está simplemente Karen intentando salir con su mascota.


Esa dualidad representa muy bien su forma de escribir.


Tomar algo ordinario.


Estirarlo.


Cubrirlo de melodrama.


Y permitir que el público construya otro significado.


“A la situación” es Karen; “Casa” es su proyecto

Cuando le preguntamos qué canción serviría para conocerla personalmente y cuál utilizaría para explicar su propuesta artística, Karen encontró dos respuestas diferentes.


Para entender a la persona elegiría “A la situación”.


Para comprender su proyecto, “Casa”.

Esta última apareció en 2024 y, para ella, reúne buena parte de los elementos que actualmente reconoce como propios dentro de su música.


La distinción resulta interesante.


Una canción puede revelar perfectamente a quien la escribió sin necesariamente explicar todo su universo artístico.


Y un proyecto puede haber crecido tanto que su mejor carta de presentación ya no sea la obra más confesional.


Esa evolución también está presente en su próxima visita a México.


Diez años de canciones dentro de un show corto

Karen Franjola llegará por primera vez a México para participar el 22 de septiembre en el Encuentro Iberoamericano de Mujeres en la Industria Musical.


Su selección llegó en el segundo intento.


Había enviado su proyecto durante la convocatoria del año anterior y no quedó seleccionada. Cuando una amiga volvió a compartirle la postulación, decidió intentarlo nuevamente.


Esta vez sí.


Aunque casi no se entera.


El mensaje que confirmaba su participación terminó perdido y el proceso posterior ocurrió rápidamente. En aproximadamente un mes pasó de descubrir que había sido seleccionada a preparar su primer viaje a México.


El show será breve, pero la intención es recorrer diez años.


Canciones de 2016 convivirán con piezas intermedias y con material perteneciente a esta nueva etapa.


Será también una oportunidad para observar cuánto cambió la compositora que inicialmente trabajaba principalmente desde la intuición.


Karen reconoce que en sus primeras canciones tenía menos conocimientos de armonía y teoría. Escribía siguiendo aquello que simplemente le sonaba bien.


Hoy esas herramientas tienen una presencia mayor.


Pero la intuición no desapareció.


La teoría amplió el vocabulario; no reemplazó la voz.


Indie, pero también orgullosamente pop

Karen se describe como una artista indie.


Pero rápidamente agrega algo:


le encanta el pop.


La aclaración parece pequeña, aunque también rompe con una vieja necesidad dentro de ciertos circuitos alternativos de alejarse de cualquier cosa que pueda parecer demasiado accesible.


Para ella, ambos mundos pueden coexistir.


El proyecto puede sostener una sensibilidad independiente, trabajar desde la composición y conservar una identidad particular sin sentir vergüenza de las melodías pegajosas o de las estructuras provenientes del pop.


Su dossier la describe precisamente desde esa evolución: una cantautora que comenzó explorando el formato canción y ha avanzado hacia la combinación de sonidos modernos y urbanos sin perder el protagonismo de las melodías y armonías vocales.


La Karen adolescente quizá pensaría que todo es demasiado cursi

Al imaginar una conversación con su versión de 12 o 13 años, Karen cree que la primera reacción sería sorpresa.


Aquella adolescente probablemente no podría creer que terminó convirtiéndose en compositora.


Después vendría el juicio musical.


Porque aquella Karen era bastante más emo y rockera.


Su obra anterior quizá le parecería un poco cursi.


Pero algo está cambiando.


El nuevo álbum incorpora más rock y electrónica, acercándose paradójicamente a los sonidos que emocionaban a esa versión adolescente.


Si tuviera que enseñarle una canción que ya existe, escogería “Cuánto más”.


Es una manera bonita de medir una década.


No preguntarse solamente cuánto mejor aprendiste a producir o cuántas canciones publicaste.


Preguntarte si la persona que soñaba con hacer música reconocería algo de sí misma dentro de aquello que finalmente lograste.


Una primera vez en México

El concierto del 22 de septiembre tendrá entonces varias primeras veces dentro de la misma noche.


Será el debut mexicano de Karen.


Su participación en un encuentro iberoamericano.


La oportunidad de mostrar una década de canciones en pocos minutos.


Y un adelanto de la artista que está intentando convertirse en este momento.


Quizá esa historia también conserve algo del “chiripazo” con el que comenzó todo.


Una carrera universitaria que no salió como esperaba.


Otra elegida casi por necesidad.


Una capacidad que estaba ahí sin que ella lo supiera.


Diez años de canciones después, Karen Franjola continúa sin tener una técnica infalible para enfrentarse a la hoja en blanco.


Tal vez no la necesita.


Porque su música parece funcionar mejor cuando acepta la contradicción.


Lo triste puede dar risa.


Un brócoli puede reemplazar un ramo de flores.


Una canción sobre una mascota puede parecer una ruptura devastadora.


Y un accidente puede terminar convirtiéndose en vocación.

Yiliane Flández habla sobre “Holograma”, su próximo álbum, su infancia y su llegada a México para el Encuentro Iberoamericano de Mujeres en ...

Yiliane Flández habla sobre “Holograma”, su próximo álbum, su infancia y su llegada a México para el Encuentro Iberoamericano de Mujeres en la Música.

La cantautora chilena llegará a México para participar en el Encuentro Iberoamericano de Mujeres en la Industria Musical mientras abre una etapa más oscura y rockera con “Holograma” y su próximo álbum.

Artista: Yiliane Flández
Origen: Temuco, Chile
Proyecto: Pop rock introspectivo / indie / synthpop / rock
Lanzamiento reciente: “Holograma”
Presentación en CDMX: 22 de septiembre de 2026
Evento: Encuentro Iberoamericano de Mujeres en la Industria Musical
Lugar: Espacio X, Centro Cultural de España en México
Más fechas en México: 27 de septiembre, Los Reyes Acaquilpan y Tlalpan


Yiliane Flández convierte las heridas de la infancia en una nueva etapa musical

Antes de aprender a hacer canciones, Yiliane Flández tuvo que aprender a escribir.


Y no fue sencillo.


Durante su infancia enfrentó dificultades de aprendizaje y concentración, pero cuando finalmente logró apropiarse del lenguaje ocurrió algo inesperado: casi inmediatamente comenzó a utilizarlo para crear.


Tenía alrededor de diez años.


Primero aparecieron poemas. Después canciones. Melodías que daban vueltas dentro de su cabeza y palabras que intentaban ordenar emociones demasiado grandes para una niña.


“Las emociones más incómodas fueron las que me hicieron llegar a escribir”, recuerda.


Aquellas primeras composiciones hablaban de su familia, de la separación de sus padres y de experiencias que todavía no podía procesar completamente. Durante un tiempo incluso ocultó esa faceta creativa porque escribir canciones no era algo habitual dentro de su entorno.


Hoy, años después, esa niña continúa apareciendo dentro de la música.


Sólo que ahora Yiliane ya sabe que puede mirarla de frente.


De “necesito vomitar esto” a aprender a jugar con la música

El proceso creativo de Flández sigue comenzando muchas veces desde lugares incómodos.


Una tristeza intensa.


Rabia.


Una sensación difícil de colocar en otra parte.


Pero algo cambió.


Cuando era pequeña, escribir podía funcionar casi exclusivamente como una necesidad de expulsar aquello que estaba sintiendo.


“Necesito vomitar esto en alguna parte”, describe.


Actualmente existe también una decisión consciente de crear.


Puede sentarse frente a un teclado, una guitarra o una computadora simplemente para jugar. Probar sonidos. Encontrar una palabra. Combinar elementos sin necesidad de que exista previamente una herida que resolver.


La música continúa funcionando como refugio, pero dejó de ser solamente una sala de emergencia.


También se convirtió en un espacio de curiosidad.


Ese cambio resulta importante porque Yiliane se encuentra construyendo su primer álbum de larga duración, un proyecto en el que está mucho más involucrada que en cualquier producción anterior.


“Holograma”: entrar en una zona más oscura

El primer vistazo hacia ese nuevo universo es “Holograma”.


La canción marca un desplazamiento respecto a Heridas de Tierra, el EP que Yiliane publicó en 2020 bajo la producción de Javier Barría y que posteriormente recibió una nominación en los Premios Escuchar 2021. Su dossier también registra presentaciones posteriores en Chile y Uruguay, incluida su participación en el Festival Internacional de la Canción de Punta del Este durante 2024.


Si aquel material se movía con mayor claridad alrededor del pop alternativo, el próximo disco se inclina hacia el rock.


Pero el cambio no es únicamente musical.


“Hay una parte más oscura de mí que también está saliendo a relucir”, explica.


Esa oscuridad siempre estuvo presente.


La diferencia es que ahora encontró el espacio para convertirse conscientemente en parte del proyecto.


Unir a la mujer que es con la niña que fue

Heridas de Tierra reunió canciones provenientes de diferentes experiencias, viajes y aprendizajes.


Yiliane reconoce que no existía necesariamente un concepto capaz de unir todas las piezas.


El nuevo álbum funciona de manera diferente.


Esta vez existe una búsqueda central: comprender determinadas experiencias traumáticas y construir un puente entre su vida adulta y aquella niña que comenzó a escribir precisamente porque necesitaba darle sentido a lo que estaba ocurriendo alrededor.


“Entro más en mi infancia. Entro más a unir a la mujer que soy con la niña que fui”, explica.


El proyecto no pretende quedarse atrapado dentro del trauma.


La intención es transformarlo.


Yiliane habla de sintetizar experiencias densas hasta convertirlas en algo capaz de contener otro significado.


Hubo momentos difíciles.


Pero también existen aprendizajes.


Algo pudo crecer después del barro.


“Flores” y aprender a convertirse en el propio templo

Después de “Holograma” llegará “Flores”.


La canción todavía no ha sido publicada, pero durante la entrevista Yiliane ofrece una de las claves más importantes para comprender el próximo disco.


“Flores” habla de aquello que otras personas pueden arrancarnos sin haberlo cultivado.


Virtudes.


Afectos.


Seguridad.


Partes de nosotros que entregamos esperando que alguien las cuide.


Pero también existe otra idea:

uno mismo puede convertirse en su propio terreno.

La canción plantea comprender el cuerpo y la identidad como un templo que necesita cultivarse incluso cuando desde el exterior llegan malos vientos, sequías o personas incapaces de cuidar aquello que reciben.


Por eso, cuando se le pregunta qué canción le dedicaría a la niña que fue, “Flores” aparece inmediatamente.


También “Holograma”.


Ambas podrían ayudar a aquella versión infantil a comprender ciertas piezas que entonces parecían imposibles de ordenar.


La hoja en blanco ya no significa lo mismo

Una de las transformaciones más interesantes dentro de la conversación ocurre alrededor del miedo creativo.


Cuando una artista comienza, la hoja en blanco puede representar libertad absoluta.


Años después carga otras cosas.


Producción.

Industria.

Redes sociales.


Promoción.


Presupuesto.


Fechas de lanzamiento.


Yiliane reconoce esa presión porque la música también se convirtió en su trabajo.


Además de desarrollar su proyecto artístico, da clases de canto y participa directamente en distintas áreas relacionadas con la construcción de su carrera.


Hacer música cuesta dinero.


Viajar cuesta dinero.


Promover un lanzamiento cuesta dinero.


Y aun así intenta proteger aquella relación inicial con la creación.


La niña que jugaba escribiendo sigue siendo necesaria para que la adulta profesional no convierta cada canción únicamente en una tarea.


Desde Temuco hacia Ciudad de México

La próxima etapa de esa historia ocurrirá lejos de casa.


El 22 de septiembre, Yiliane se presentará en el Espacio X del Centro Cultural de España en México como parte del Encuentro Iberoamericano de Mujeres en la Industria Musical.


Su participación comenzó mediante una convocatoria.


Desde Chile fueron evaluados alrededor de 200 proyectos y finalmente quedaron tres representantes del país.


Yiliane tiene además una particularidad:


es la única seleccionada proveniente de una región distinta a Santiago.


Ella vive en Temuco.


Y eso cambia considerablemente la experiencia de construir una carrera.


Hacer música lejos de la capital

Temuco se encuentra aproximadamente a ocho horas de Santiago.


La distancia no es solamente geográfica.


Buena parte de la infraestructura musical chilena, encuentros profesionales, oportunidades y conexiones continúan concentrándose en determinados puntos del país.


Santiago es el principal.


Concepción funciona también como un polo importante, especialmente por su relación histórica con el rock chileno.


Valparaíso mantiene otro circuito.


Desde Temuco, llegar a esos espacios implica moverse constantemente.


“Hay que ir donde suceden las cosas”, resume.


La geografía chilena tampoco ayuda.


Un país extremadamente largo, con la Cordillera de los Andes funcionando como enorme pared natural hacia el este y el océano hacia el oeste, convierte muchos desplazamientos en viajes considerablemente extensos.


Incluso siendo Temuco una de las ciudades importantes del país, Yiliane considera que todavía existe un déficit de infraestructura cultural.


Cuando el talento también necesita dinero para moverse

La conversación rápidamente deja de ser solamente geográfica.


Porque acceder a la industria también depende de recursos.


Viajar.


Contratar prensa.


Asistir a encuentros.


Mover una banda.


Grabar.


Promocionar.


Todo requiere inversión.


“Dedicarse a la música y a las artes es un camino de mucha resistencia”, afirma.


Yiliane habla desde un origen humilde y reconoce que, dentro de determinadas escenas, quienes poseen mayores recursos económicos pueden avanzar más rápidamente aunque apenas comiencen sus carreras.


No significa que no exista talento detrás de esos proyectos.


Significa que el talento nunca participa solo.


También importan los contactos, la infraestructura y la capacidad económica para mantenerse dentro del circuito.


La pandemia, paradójicamente, abrió una pequeña puerta.


Como gran parte de la industria se volvió virtual, Yiliane comenzó a acceder a reuniones y espacios que probablemente habrían sido más difíciles de encontrar desde Temuco.


Internet redujo algunas distancias.


No todas.


México como posibilidad de abrir el mundo

Para Yiliane, llegar a México representa algo especial.


Primero por la conexión cultural que percibe entre ambos países.


“Chile y México se aman naturalmente”, comenta.


Después aparece una dimensión profesional.


Para muchos músicos chilenos, México representa un territorio enorme, con una audiencia considerable y una cultura musical profundamente instalada dentro de la vida cotidiana.


“Para un chileno, ir a México es abrirte el mundo”, explica.


Su relación con el país tampoco comienza completamente desde cero.


La artista asegura que su música ha encontrado desde hace tiempo espacios dentro de México y que, curiosamente, en ocasiones le ha resultado más sencillo conectar con medios mexicanos que con determinados circuitos de Santiago.


Ahora podrá comprobar esa relación físicamente.


Tres presentaciones en México

La participación en el encuentro será solamente la primera parada.


Yiliane anunció durante la entrevista tres presentaciones en territorio mexicano.


La primera será el 22 de septiembre en Espacio X del Centro Cultural de España, dentro del Encuentro Iberoamericano de Mujeres en la Industria Musical.


Después, el 27 de septiembre, llegará al Parque Francisco Villa en Los Reyes Acaquilpan como parte del Festival de Pueblos Chile y México.


Ese mismo día se trasladará hacia Tlalpan para presentarse alrededor de las 6:00 p. m. en Bebo's Dinner.


Serán tres oportunidades distintas para introducir su proyecto ante público mexicano.


Un disco que todavía está encontrando su forma

Existe una pequeña diferencia entre el dossier promocional y lo explicado directamente por Yiliane durante la entrevista.


El documento de prensa proyectaba su primer álbum de larga duración para 2026. Sin embargo, durante nuestra conversación aclaró que actualmente no existe una fecha definitiva para el lanzamiento completo.


La estrategia será publicar el material canción por canción.


“Holograma” inició el recorrido.


“Flores” continuará la historia.


Y el proceso se extenderá hasta que las últimas piezas del álbum lleguen durante el próximo año.


No tener todo cerrado parece coherente con la manera en que Yiliane describe su etapa creativa.


Está construyendo el disco mientras aprende qué necesita decir.


“Soy quien quería ser”

Al final de la conversación aparece una pregunta que obliga a regresar hasta el principio.


¿Qué pensaría aquella niña que comenzó a escribir a los diez años si pudiera conocer a la mujer que es hoy?


Yiliane no duda demasiado.


“Creo que diría: quiero ser ella”.


Después viene la verdadera revelación:


“Y soy ella”.


Pocas frases resumen mejor toda la conversación.


La niña que escribía escondida.


La adolescente que utilizaba canciones para comprender emociones incómodas.


La mujer que desde Temuco tuvo que aprender a buscar oportunidades lejos de los centros de la industria.


La artista que ahora viajará hasta Ciudad de México porque siguió el rastro de una convocatoria y consiguió un espacio entre cientos de proyectos.


Todas son la misma persona.


Por eso el próximo álbum quizá no trate únicamente de mirar hacia el pasado.


Se trata de regresar por aquella niña.


Sentarse junto a ella.


Mostrarle las heridas.


Mostrarle también las flores.


Y decirle que, después de todo, sí consiguió convertirse en quien quería ser.

Luis Picazo presenta No Sentimental , un álbum de pop alternativo sobre vulnerabilidad, aislamiento, masculinidad y emociones difíciles de e...

Luis Picazo presenta No Sentimental, un álbum de pop alternativo sobre vulnerabilidad, aislamiento, masculinidad y emociones difíciles de expresar.



El cantautor tabasqueño convierte la soledad, el amor no correspondido y el exceso de pensamiento en un segundo álbum construido como una película donde cada canción representa un capítulo.

Artista: Luis Picazo
Álbum: No Sentimental
Fecha de lanzamiento: 24 de abril de 2026
Número de canciones: 10
Producción: 3KMKZ Music
Grabación: Ciudad de México
Origen: Villahermosa, Tabasco
Género: Pop alternativo / folk
Disponibilidad: Plataformas digitales


Luis Picazo convierte una crisis emocional en “No Sentimental”

Hay discos cuyos títulos explican exactamente lo que contienen. No Sentimental hace lo contrario.


El segundo álbum de Luis Picazo está atravesado por la vulnerabilidad, la soledad, el enamoramiento, la frustración y esa clase de pensamientos que aparecen cuando una persona pasa demasiado tiempo encerrada dentro de su propia cabeza.


Por eso, llamarlo No Sentimental tiene algo de chiste privado.


“Es probablemente la canción más irónica que he hecho porque es excesivamente sentimental”, explica el músico.


La contradicción atraviesa las diez canciones del material. Picazo construye personajes que intentan mostrarse tranquilos mientras interiormente sienten demasiado, una tensión que también refleja su propia personalidad: introvertido, reservado y más acostumbrado a escribir una emoción que a decirla directamente.


El resultado es un álbum que funciona casi como un diario.


Uno con nombre y apellido.


Pero también con el suyo.


“Euforia”: comenzar un disco triste con una palabra feliz

La ironía aparece desde el primer tema.


“Euforia” nació durante la pandemia mientras Luis veía una serie que terminó detonando una reflexión personal. El título promete exaltación, pero la canción ocurre desde un lugar completamente distinto.


En aquel momento, Picazo estaba pasando largas temporadas solo en Ciudad de México.


Había llegado desde Tabasco para estudiar música y planeaba continuar su formación fuera del país. La pandemia detuvo esos planes, lo aisló y, además, lo llevó a enfermar de COVID mientras todavía trabajaba en su primer álbum.


“Me estaba afectando mucho la monotonía”, recuerda.


La tristeza comenzó a trasladarse hacia las canciones.


Lo que inicialmente parecía simplemente una etapa difícil terminó desarrollándose durante años y convirtiéndose en la materia prima de No Sentimental.


La música como terapeuta para alguien que no suele hablar

Luis reconoce que no siempre le resulta sencillo exteriorizar lo que siente.


La composición se convirtió en una alternativa.


“Soy una persona introvertida y tímida, entonces escribir es un gran vehículo”, explica.


Antes existía un filtro: si una canción era demasiado personal, probablemente no debía publicarse.


Ese límite desapareció durante la creación de este álbum.


Picazo comenzó a cuestionarse por qué debía esconder determinadas emociones cuando la posibilidad de escucharlas podía ayudar a otra persona a sentirse acompañada.


Una de las canciones que mejor representa ese cambio es “Buenos Aires”.


Para él, es probablemente el material más triste que se ha permitido publicar. No habla necesariamente de estar físicamente solo, sino de una sensación más complicada: encontrarse rodeado de personas y aun así sentir que no perteneces completamente a ese lugar.


Hace algunos años quizá habría decidido guardarla.


Hoy piensa diferente.


Si una canción puede decirle a alguien “no eres la única persona sintiendo esto”, entonces mostrar vulnerabilidad deja de parecer un riesgo inútil.


Un álbum construido como una película

Luis Picazo habla constantemente en imágenes.


La música no aparece únicamente como sonido dentro de su cabeza. Las canciones se convierten en escenas, personajes y secuencias.


Por eso imagina No Sentimental como una película auditiva.


“Euforia” funciona como el primer capítulo.


Después aparecen distintas escenas emocionales hasta llegar al tema que da nombre al disco.


Ahí ocurre el giro.


“Pensabas que era una canción de amor, pero es una pesadilla”, explica.


La pieza nació como una composición mucho más extensa, casi cinematográfica: recoger a una persona para salir, encontrarse con su familia, prepararse para una noche perfecta y construir mentalmente todos los clichés de una historia romántica.


El problema es que esa vida sólo funciona dentro de la imaginación.


En la realidad, la persona a la que está dirigida rechaza precisamente aquello que el protagonista quiere entregar.


El romanticismo se convierte entonces en algo incómodo.


El sueño se rompe.


Y el título del álbum adquiere otro significado.


“No Sentimental” y el permiso masculino para sentir

La ironía también funciona como crítica a determinada idea de masculinidad.


Entre las influencias de Picazo aparecen compositores y figuras asociadas visualmente con una imagen dura: chaquetas, personajes serios y una aparente indiferencia emocional.


Pero basta entrar en sus canciones para encontrar vulnerabilidad.


Ahí está la contradicción que interesa a Luis.


El hombre puede intentar presentarse ante el mundo como alguien incapaz de quebrarse mientras escribe canciones sobre pérdida, inseguridad y amor.


No Sentimental juega con esa máscara.


“Estoy en contra de esa idea de que el hombre no puede llorar”, afirma.


Para Picazo, permitirse ser sentimental no representa falta de fortaleza. Es aceptar que algunas emociones existen independientemente de cuánto intentemos ocultarlas.


El álbum aporta su pequeño cuestionamiento a esa obligación de mostrarse siempre estable.


La pandemia y cuatro años de canciones guardadas

Aunque No Sentimental apareció en 2026, varias canciones comenzaron a construirse mientras Luis todavía terminaba Resplandor, su álbum debut de 2022.


Algunas llegaron demasiado tarde para incorporarse a aquel material.


Otras simplemente necesitaban tiempo.


Picazo acostumbra guardar canciones hasta encontrarles un contexto en el que cobren mayor sentido. “Euforia”, por ejemplo, representa mejor un periodo completo cuando aparece dentro de este segundo álbum que si hubiera sido agregada apresuradamente al anterior.


La distancia también permitió observar su primer disco como una especie de coming of age.


No Sentimental, en cambio, retrata algo posterior: cuestionarse qué viene después de crecer.


Qué ocurre cuando comienzas a vivir solo.


Cuando los planes desaparecen.


Cuando una relación no funciona.


Cuando la vida adulta se parece menos a aquello que imaginabas.


La tragedia que años después puede dar risa

Una de las ideas más interesantes de la conversación aparece cuando Luis mira hacia atrás.


Las canciones fueron creadas desde emociones genuinamente difíciles, pero hoy puede escucharlas con mayor distancia.


Incluso con humor.


“Quizá dramaticé demasiado al grado de hacer un álbum sobre eso”, bromea.


No está invalidando lo que sintió.


Está reconociendo algo profundamente humano: una tragedia cambia cuando pasa el tiempo.


Lo que parecía imposible de superar puede convertirse años después en una historia que contamos riéndonos.


El dolor fue real.


Pero ya no controla la narración.


Eso convierte a No Sentimental en algo más que el registro de una crisis. También documenta su final.


“Revolver” y la versión adolescente de Luis Picazo

Si pudiera presentarle su discografía a su versión de 15 años, Luis cree que una canción destacaría particularmente: “Revolver”.


Durante la adolescencia era todavía más tímido y las fiestas podían convertirse en espacios abrumadores.


Hablar con alguien.


Bailar.


Intentar acercarse a una persona que le gustaba.


Todo podía adquirir dimensiones enormes.


“Revolver” recupera parte de esa ansiedad social y del dramatismo con el que una experiencia romántica puede vivirse durante esos años.


Lo que desde la edad adulta parece solamente un momento, durante la adolescencia puede sentirse como una catástrofe completa.


Precisamente por eso cree que aquel Luis conectaría con la canción.


Aprender a escuchar sin encerrarse en un género

El proceso de construir No Sentimental también transformó su relación con otras músicas.


Picazo encuentra en el folk una de las columnas principales de su proyecto, pero sus referencias no terminan ahí.


Puede pasar de compositores clásicos a propuestas contemporáneas, escuchar regional mexicano y después acercarse al pop urbano.


La intención es evitar convertirse en un artista encerrado dentro de sus propios referentes.


Escuchar también forma parte de escribir.


Y abrirse a otros sonidos permite observar su propia música desde lugares nuevos.


Cuando el artista ya puede cerrar el capítulo

Quizá la contradicción más interesante de No Sentimental esté fuera del disco.


Luis Picazo ya no se encuentra exactamente en el mismo lugar emocional desde el que escribió estas canciones.


Puede escuchar algunas y pensar que exageró.


Puede agradecer ciertos momentos porque terminaron convirtiéndose en música.


Puede recordar la pandemia, la soledad y el amor no correspondido sin sentir que sigue atrapado dentro de ellos.


Eso significa que la obra consiguió algo importante.


Guardar una versión de quien era.


Como una fotografía.


O mejor aún, como esa película que tanto le gusta imaginar.


Diez capítulos donde alguien intenta convencerse de que puede mantenerse distante mientras todas sus decisiones demuestran exactamente lo contrario.


Porque quizá ser “no sentimental” nunca fue realmente la meta.


Quizá lo importante era aprender a aceptar que sentir demasiado tampoco necesita una disculpa.

Calle 24 en Festival ARRE vivió una noche llena de corridos, invitados especiales y canciones coreadas por el público. La agrupación encendi...

Calle 24 en Festival ARRE vivió una noche llena de corridos, invitados especiales y canciones coreadas por el público.

La agrupación encendió el festival con invitados especiales, canciones coreadas y una presentación que confirma su gran momento

📍 Festival ARRE Pepsi Black – Ciudad de México
🎤 Artista: Calle 24
Invitados especiales: Eddy y Jorsshh
🎶 Canciones destacadas: “No Pierdo La Vida”, “Suiza” y “Qué Onda”

Calle 24 en Festival ARRE fue una de esas presentaciones que ayudan a entender por dónde se está moviendo la nueva música mexicana. La agrupación llegó al festival con una noche cargada de energía, corridos, colaboraciones y una conexión clara con un público que respondió desde el primer momento, cantando varios de sus temas de principio a fin.


En una edición donde el regional mexicano volvió a mostrar su diversidad, Calle 24 se apoderó del escenario con una propuesta que representa muy bien el presente del género: canciones directas, actitud de calle, lenguaje generacional y una manera de conectar con audiencias jóvenes que ya no viven la música mexicana como algo del pasado, sino como parte activa de su identidad actual.


Calle 24 en Festival ARRE: la nueva música mexicana toma el escenario

Durante su presentación, Calle 24 interpretó algunos de los temas favoritos de sus seguidores, entre ellos “No Pierdo La Vida”, “Suiza” y “Qué Onda”, canciones que fueron recibidas con fuerza por el público. Cada coro dejó claro que la agrupación ya tiene una comunidad sólida dentro de la escena, una audiencia que no sólo escucha sus canciones en plataformas, sino que también las defiende en vivo.


La noche también estuvo marcada por invitados especiales. Eddy se sumó al escenario para compartir un momento importante junto a Diego, mientras que Jorsshh también apareció durante la presentación, reforzando ese espíritu de colaboración que atraviesa a la nueva generación de la música mexicana. Más que una suma de nombres, estos encuentros funcionan como una fotografía del momento actual del género: proyectos creciendo juntos, compartiendo escenarios y fortaleciendo una escena que cada vez ocupa espacios más grandes.


Después de su propio show, Calle 24 continuó siendo protagonista de la jornada al aparecer como invitado especial de Gabito Ballesteros, extendiendo una noche donde las colaboraciones se sintieron como parte natural del festival. En ARRE, la música mexicana no se vivió como una sola ruta, sino como un mapa amplio donde distintas propuestas dialogan, se cruzan y encuentran nuevas formas de sonar frente a miles de personas.


El paso de Calle 24 por el Festival ARRE reafirma el crecimiento que atraviesa el proyecto. La agrupación mantiene el impulso de una gira por México que tendrá una próxima parada importante el 26 de septiembre en Puebla, antes de sumarse al elenco de las tradicionales Fiestas de Octubre en Guadalajara.


Calle 24 no llegó al festival sólo a cumplir con un horario dentro del cartel. Llegó a demostrar que su nombre ya pesa dentro de una generación que está marcando el presente de la música mexicana con nuevas formas, nuevos códigos y una conexión muy directa con el público.


Porque cuando una canción se canta desde la primera fila hasta el fondo, queda claro que el fenómeno ya no está por llegar: ya está sonando fuerte sobre el escenario.