Los Rivera Destino presentan “PATABAJO”, una mezcla de bachata y reggaetón que anticipa su próximo disco tropical inspirado en el bolero.
El trío puertorriqueño abre una nueva etapa tropical con una canción nacida de la amistad, la espontaneidad y la libertad de mezclar géneros sin perder su sentido del humor.
Artista: Los Rivera Destino
Sencillo: PATABAJO
Origen: Puerto Rico
Integrantes: Carlos Figueroa, Antonio Sánchez y Fernando Tarrazo
Géneros: Bachata, reggaetón, bomba puertorriqueña y pop tropical
Disponibilidad: Plataformas digitales
Próximo proyecto: Nuevo material discográfico enfocado en el bolero y los sonidos tropicales
Los Rivera Destino invitan a salir de la rutina con “PATABAJO”
La rutina también puede convertirse en una forma de encierro.
A veces no hace falta escapar demasiado lejos. Basta con cambiar el ritmo, tomar la carretera, ir a la playa con alguien cercano o quedarse en casa viendo Shrek mientras afuera el mundo continúa exigiendo productividad.
Desde esa necesidad de desconectarse nace PATABAJO, el nuevo sencillo de Los Rivera Destino, una canción que mezcla bachata, reggaetón y elementos de la bomba puertorriqueña para proponer una pausa divertida frente a las obligaciones cotidianas.
El trío puertorriqueño, integrado por Carlos Figueroa, Antonio Sánchez y Fernando Tarrazo, ha construido una carrera donde la sátira social, la música y la comedia funcionan como partes de una misma conversación. Su catálogo puede desplazarse del bolero al rock, detenerse en el pop y después lanzar una curva inesperada hacia el reggaetón.
Para ellos, esa variedad no representa falta de dirección.
Es precisamente su identidad.
“Somos una cajita de sorpresas musical”, explican durante la entrevista. Una definición que resume la libertad con la que han trabajado durante más de una década.
“PATABAJO”: una bachata que nació entre los tres
La canción comenzó con una guitarra.
Los tres integrantes se reunieron para buscar acordes hasta encontrar una progresión que terminó guiándolos hacia el concepto de PATABAJO. La composición avanzó colectivamente, como suele ocurrir dentro del grupo.
En ocasiones alguno llega con una idea casi terminada. Otras veces aparece una frase, un ritmo o un concepto que los tres desarrollan en conjunto. Los Rivera Destino comparan su dinámica con una mesa de escritores dentro de un programa de televisión: una propuesta circula, se discute, cambia de forma y termina atravesada por la personalidad de los tres.
Todas las canciones deben superar ese filtro.
No basta con que representen a Carlos, Antonio o Fernando por separado. Deben llegar a lo que ellos definen como su versión más “riveradestineca”.
En PATABAJO, ese proceso produjo una mezcla que conserva la sensualidad rítmica de la bachata, incorpora la cadencia del reggaetón y suma detalles vinculados con la tradición musical puertorriqueña.
La canción invita a salir de la rutina, pero evita convertir esa escapatoria en una imagen aspiracional demasiado perfecta. Su idea del descanso puede incluir playa, carretera, pareja y también una película animada.
“Si quieres vemos Shrek” terminó convirtiéndose en una de las líneas más recordadas del tema.
Los integrantes dudaron brevemente sobre mantenerla. Sin embargo, comprendieron que cambiarla habría significado eliminar aquello que hacía distinta a la canción.
La frase permaneció.
Y el público comenzó a mencionarla inmediatamente.
La espontaneidad frente al perfeccionismo
Cualquier proceso creativo puede quedar atrapado en la búsqueda de una versión supuestamente perfecta.
Siempre es posible cambiar una palabra, ajustar un arreglo o grabar nuevamente una parte. El problema aparece cuando la revisión constante elimina la emoción que permitió que una idea surgiera.
Los Rivera Destino reconocen que no existe una fórmula exacta para saber cuándo una canción está terminada. Sin embargo, los años de trabajo les han enseñado a reconocer una señal: cuando algo aparece orgánicamente y los tres conectan con ello, probablemente se encuentra en el camino correcto.
PATABAJO refleja esa filosofía.
La línea de Shrek podría haber sido descartada por parecer extraña dentro de una canción romántica o tropical. Pero precisamente su rareza la convirtió en uno de los detalles con mayor personalidad.
La banda entiende que su identidad depende de conservar esas curvas.
Lo inesperado no es una interrupción dentro de su música. Es parte del lenguaje.
Un nuevo disco entre bolero, bohemia y experimentación tropical
PATABAJO formará parte de un proyecto discográfico en desarrollo.
Los últimos lanzamientos del grupo comenzarán a reunirse dentro de una propuesta más enfocada en el bolero, la bohemia y las raíces tropicales, aunque sin abandonar la exploración que caracteriza su catálogo.
La relación entre la bachata y el bolero resulta especialmente importante para comprender esta nueva etapa. Los músicos describen a la bachata como una especie de “prima hermana” del bolero: una forma acelerada de expresar emociones que también nacen de la nostalgia, el deseo y las relaciones humanas.
El próximo disco será diferente a su material anterior, pero no buscará mantener un solo estilo durante todo su recorrido.
Los Rivera Destino no trabajan de esa manera.
Su historia musical está construida a partir de referencias diversas. Crecieron escuchando géneros distintos y nunca entendieron por qué debían elegir solamente uno. Ese aprendizaje aparece en canciones que pueden sonar tradicionales durante algunos segundos y transformarse poco después.
El bolero será una base importante, no una frontera.
Una amistad convertida en proyecto creativo
La historia de Los Rivera Destino comenzó antes de la banda.
Carlos Figueroa y Antonio Sánchez se conocieron durante la secundaria. Desde entonces compartieron amistad y distintos proyectos creativos. Al entrar a la universidad conocieron a Fernando Tarrazo y, prácticamente desde las primeras semanas, comenzaron a grabar videos y desarrollar ideas juntos.
Algunos de esos materiales nunca fueron publicados.
Lo importante era que la necesidad de crear ya estaba presente.
La música terminó convirtiéndose gradualmente en el centro de esa relación. No existió un momento único en el que los tres decidieran transformar el proyecto en una carrera profesional. Fue un crecimiento lento, construido durante más de diez años.
Al principio podían tocar frente a cinco personas.
Aun así, se divertían.
Esa sensación permitió que reconocieran algo valioso en lo que estaban haciendo. Después comenzó a llegar el público, aumentaron las responsabilidades y la banda decidió cuidar cada vez más su propuesta.
La profesionalización no eliminó el juego.
Simplemente les permitió tomar más en serio aquello que siempre habían disfrutado.
De los primeros nervios a los grandes festivales
La primera presentación de Los Rivera Destino como trío permanece disponible en su canal de YouTube.
Ellos mismos reconocen que el proyecto todavía era crudo y que los nervios podían observarse claramente. Sin embargo, también identifican una chispa que continúa presente en sus conciertos actuales.
Su objetivo sigue siendo provocar una reacción colectiva.
Quieren que el público cante, baile, brinque y se ría con ellos.
Aunque el concepto ha crecido y la banda ha llegado a festivales importantes en Puerto Rico, la conexión con aquella primera presentación no ha desaparecido. La experiencia les ha dado mayor control sobre el escenario, pero la intención permanece intacta.
Los Rivera Destino no separan completamente la música de la comedia o la interpretación. Cada presentación reúne canciones, personajes, humor y una energía cercana al espectáculo escénico.
En ese sentido, el grupo les permitió combinar varios intereses: escribir canciones, editar videos, desarrollar sketches, tocar instrumentos y construir un concepto visual.
La banda se convirtió en el punto donde todas esas inquietudes podían convivir.
La música que necesitaban a los 15 años
Cuando imaginan presentar su catálogo a sus versiones adolescentes, los tres creen que habrían conectado con Los Rivera Destino.
De hecho, parte del proyecto parece construirse pensando en aquello que necesitaban escuchar durante esa etapa.
No intentan imitar la música de su adolescencia. Buscan aportar algo que, en aquel momento, sentían que no existía: canciones capaces de ser divertidas, musicalmente ambiciosas y libres de moverse entre géneros.
Cada integrante elige un tema distinto para representar esa conexión. Algunas respuestas apuntan hacia canciones introspectivas; otras hacia composiciones con más humor o energía.
La diferencia vuelve a mostrar la amplitud del proyecto.
No existe una sola puerta de entrada a Los Rivera Destino.
La pasión que no desaparece
El amor de los tres integrantes por la música también comenzó de maneras distintas.
Para uno de ellos apareció a través de la escritura y las libretas llenas de canciones. Para otro, mediante un reproductor de CD, los discos de su madre y las interpretaciones frente al espejo con los ojos cerrados, imaginando un público inexistente. Fernando soñaba con formar una banda de rock y romper guitarras sobre el escenario.
Con el tiempo, aquellas fantasías individuales encontraron un espacio común.
Los Rivera Destino les permitió hacer música, videos, sketches y presentaciones en vivo junto a sus amigos.
Por eso, después de más de una década, la pasión continúa.
No se trata únicamente de sostener una carrera. Se trata de conservar un vínculo que comenzó desde la amistad y la necesidad de crear.
PATABAJO representa esa esencia.
Una canción tropical, ligera y divertida que no necesita escoger entre bachata, reggaetón, bomba o comedia. Una invitación a bajar el ritmo, salir de la rutina y compartir el tiempo con alguien cercano.
Aunque el plan sea simplemente quedarse en casa viendo Shrek.
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