Azaeth presenta “Tejedora”, un sencillo de electrónica orgánica y dream pop sobre autoconocimiento, raíces y transformación personal.
Después de más de dos décadas creando desde el rock y la electrónica alternativa, Alex Melg inaugura una etapa solista donde el dream pop, los sonidos ancestrales y la música medicina se convierten en herramientas de autoconocimiento.
Artista: AzaethSencillo: TejedoraPróximo material: EP TejedoraGéneros: Electrónica orgánica, dream pop, música medicina, pop folk y alt rockProducción: Raúl Sotomayor, también conocido como Tonga CongaColaboradores del proyecto: Daher Azuri, Zindu Cano, Ampersan y Arturo R2Presentación del material: 18 de octubre de 2026Disponibilidad: Plataformas digitales
Azaeth y “Tejedora”: transformar el silencio en un nuevo universo musical
Hay pausas que parecen vacías hasta que aprendemos a escucharlas.
Cuando la pandemia detuvo los conciertos y separó a los integrantes de las bandas en las que participaba, Alex Melg se encontró frente a una situación inesperada: después de años construyendo música junto a otras personas, estaba sola.
La respuesta no fue abandonar la creación, sino preguntarse qué podía nacer desde ese aislamiento.
Así comenzó Azaeth, un proyecto solista donde la artista mexicana reúne más de dos décadas de experiencia dentro del rock alternativo, la electrónica y la producción musical con una búsqueda reciente ligada a la tierra, el misticismo y la conciencia.
Su nuevo sencillo, Tejedora, representa el centro simbólico de esta etapa. La canción habla de una figura femenina y cósmica capaz de entrelazar caminos, dimensiones y energías, pero también funciona como una metáfora del proceso que atravesó la propia artista: tomar los fragmentos de una vida creativa y construir con ellos una identidad distinta.
“No sabía cuánto tiempo duraría la pandemia, pero sabía que quería seguir tocando y componiendo”, recuerda.
La soledad terminó convirtiéndose en libertad.
“Tejedora”: una canción entre la luz y las raíces
La letra de Tejedora utiliza hilos, redes, sombras y hojas iluminadas para representar aquello que conecta a los seres humanos con su entorno.
“Tejedora que te expandes en las sombras mientras de luz se llenan las hojas”, canta Azaeth dentro de una composición construida casi como un mantra.
La espiritualidad no aparece como decoración estética. Forma parte del recorrido personal que dio origen al proyecto.
Durante la pandemia, Alex comenzó a colaborar en actividades de limpieza de ríos, lagos, presas, playas y bosques junto a personas vinculadas con tradiciones originarias. Mientras gran parte del mundo permanecía inmóvil, ella dedicó varios meses a trabajar directamente con la tierra.
Aquella experiencia modificó su manera de entender la música.
“Quería hacer algo que tuviera más que ver con las raíces y con la sanación de la tierra, porque la tierra es un reflejo de nosotros mismos”, explica.
Tejedora nace de esa búsqueda. No pretende reproducir literalmente una tradición ancestral, sino establecer un diálogo entre la sensibilidad contemporánea de Azaeth y las enseñanzas que encontró dentro del llamado camino de la tierra.
La canción invita a volver al centro, observar los vínculos invisibles que sostienen la vida y entender la transformación personal como parte de una red mucho más amplia.
La luz del amanecer como identidad visual
La presencia de la luz en las portadas de Sueños y Tejedora no es accidental.
Todas las fotografías de esta nueva etapa fueron tomadas durante el amanecer en el Desierto de los Leones. El equipo comenzaba a prepararse alrededor de las cinco de la mañana para aprovechar los pocos minutos en los que el sol atravesaba el bosque con la intensidad necesaria.
La imagen conecta con el nombre espiritual recibido por la artista durante su trabajo con comunidades originarias, relacionado con la luz que aparece al amanecer.
Por eso, el sol funciona como algo más que un elemento visual.
Es una declaración.
Azaeth representa el momento posterior a la oscuridad: la primera luz después de una pausa, una crisis o una transformación. El amanecer no elimina la noche, pero permite observar de otra manera todo aquello que permanecía oculto.
Esa idea también atraviesa la música del EP.
Del rock alternativo a la electrónica orgánica
Antes de crear Azaeth, Alex Melg formó parte de proyectos como Indaksha y Prismas. Su trayectoria estuvo marcada por sonidos alternativos, electrónicos y frecuentemente oscuros.
Con Tejedora, ese pasado no desaparece.
El dream pop, las texturas atmosféricas y algunos elementos del alt rock siguen presentes, pero ahora conviven con ritmos orgánicos, referencias latinoamericanas, música medicina y una sensibilidad más luminosa.
La transición no fue inmediata.
Durante buena parte de su vida, Alex se sintió atraída por la música experimental, el shoegaze, el underground y aquellas canciones capaces de transportarla hacia otra dimensión. Cocteau Twins, el dream pop y las propuestas menos visibles de la escena internacional formaron una parte importante de su educación musical.
“Si la música no me viajaba, no me interesaba”, reconoce.
Los ritmos tropicales y folclóricos, en cambio, permanecieron lejos de sus intereses durante años. La apertura comenzó cuando trabajó en una sesión de realidad virtual con Sotomayor y descubrió una manera distinta de integrar electrónica, movimiento corporal y raíces afrocaribeñas.
La experiencia modificó su percepción.
Cuando llegó el momento de producir su proyecto solista, eligió a Raúl Sotomayor —Tonga Conga— precisamente porque había sido una de las personas que le permitieron acercarse a esos ritmos.
“Ya que había abierto mi mente, quería trabajar con quien me había enseñado ese camino”, explica.
Una compositora que encuentra inspiración trabajando
El proceso creativo de Azaeth se mueve entre la intuición y la disciplina.
Las melodías pueden aparecer mientras conduce, camina o realiza cualquier actividad cotidiana. Cuando llegan, utiliza la grabadora del teléfono para conservarlas. En otras ocasiones, una frase, un coro o un verso aparece frente a una libreta.
Después reúne todo ese material en el estudio.
Aunque se reconoce como una persona naturalmente inspirada, rechaza la idea de que las canciones dependan únicamente de esperar un momento perfecto.
“La inspiración es trabajo”, afirma.
Para Azaeth, sentarse a crear también provoca que las ideas aparezcan. Incluso durante los días en los que no existe una emoción especialmente intensa, el ejercicio constante puede abrir caminos inesperados.
El proyecto solista le ha permitido profundizar en ese método con una libertad que no encontraba dentro de una banda.
Trabajar con otros músicos continúa siendo enriquecedor, pero también implica coordinar horarios, decisiones y expectativas. Como Azaeth, puede avanzar bajo sus propios tiempos, reglas e intuiciones.
“Tener la libertad de no preguntarle a nadie qué opina es exageradamente hermoso”, reconoce.
Un EP entre lo ancestral y lo futurista
Aunque Azaeth ha publicado tres sencillos, solamente Sueños y Tejedora formarán parte del nuevo EP. Raíces, una colaboración con uno de sus amigos cercanos, funciona como el puente que anunció esta transformación.
El material continuará explorando distintos grados de apertura sonora.
Sueños conserva una mayor cercanía con el dream pop y el shoegaze que han acompañado a Alex desde su adolescencia. Tejedora comienza a incorporar movimiento y elementos orgánicos. El siguiente lanzamiento profundizará en los ritmos afrocaribeños y representará, según la propia artista, uno de los momentos más arriesgados de su recorrido.
Esa diversidad no rompe el concepto del disco.
Todas las canciones nacen de una misma pregunta: ¿cómo volver a conectar con aquello que nos sostiene?
La respuesta puede encontrarse en la tierra, la memoria, el cuerpo, los ancestros o la intuición.
La adolescente que habría elegido “Sueños”
Cuando Azaeth imagina mostrarle estas canciones a su versión de 15 años, reconoce que probablemente elegiría Sueños.
Su identidad adolescente estaba profundamente ligada a la melancolía, el dream pop y las atmósferas capaces de absorber al oyente. Los ritmos tropicales de sus próximas canciones posiblemente le habrían resultado incomprensibles.
Ese contraste permite dimensionar su transformación.
Azaeth no es solamente el resultado de experimentar con géneros nuevos. Es la consecuencia de permitirse escuchar aquello que anteriormente rechazaba.
La evolución no consistió en negar a la adolescente fascinada por Cocteau Twins y la música oscura. Consistió en invitarla a caminar hacia otros territorios.
Una presentación para celebrar la tierra
El EP será presentado el 18 de octubre de 2026 en un encuentro pensado para recibir a públicos de distintas edades.
Azaeth estará acompañada por Ampersan, una agrupación que también conecta su propuesta con las raíces y la conciencia ambiental, así como por Daher Azuri, colaborador en algunas de las canciones del proyecto.
La presentación buscará extender el mensaje más allá de la música.
Será un espacio para hablar del cuidado de la tierra, la sensibilidad y la posibilidad de construir una relación menos destructiva con el entorno.
Porque para Azaeth, proteger la naturaleza no es un tema separado del autoconocimiento.
La tierra sostiene el cuerpo, refleja nuestros desequilibrios y conserva una memoria anterior a cualquier frontera política. Reconectarse con ella también implica reconocernos como parte de algo más grande.
En Tejedora, la transformación no ocurre en solitario.
Cada persona es un hilo.
Cada decisión modifica el tejido.
Y cada canción puede convertirse en una manera de recordar que seguimos conectados, incluso cuando el ruido del presente intenta convencernos de lo contrario.
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